Desde las nueve de la mañana esperando a ser inoculados con la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus. Así permanecían ayer, horas después, cientos de usuarios en el nuevo centro de vacunación de Cartagena ubicado en el Centro Comercial La Rambla cerca del mediodía.

Para la jornada de ayer estaban citadas 3.000 personas en el antiguo Eroski para recibir la segunda dosis de Pfizer y AstraZeneca del Área II de Salud. Algunas de ellas, apuntadas para primera hora de la mañana, aún permanecían a la espera para ser inoculadas pasadas las doce.

Era el caso de Lourdes Sánchez, sociosanitaria, que acudía puntual a primera hora de la mañana para recibir la segunda dosis de AstraZeneca. «Es un desastre, estoy indignada», relataba la psicóloga mientras aguardaba en una de las colas. «La gente se coloca donde quiere y no respeta los turnos», añadía.

Tras dos horas de espera provocadas por la gran afluencia de personas en el pabellón y un nuevo fallo en el sistema informático, tal como ya sucedió el lunes en el nuevo centro de vacunación, «cuando ya me tocaba, nos dicen que se han quedado sin formularios impresos del consentimiento informado», relata Sánchez.

La psicóloga denuncia también que, después de las tres horas de espera, cuando iba a recibir la dosis, los sanitarios «no encontraban la fecha en la que me habían administrado la primera vacuna, teniendo que buscar yo el día exacto y comunicárselo para que esta vez sí quedara constancia», lamenta la sociosanitaria.

Desde la Consejería de Salud aseguran que «el volumen de citas provoca que se generen esperas de manera puntual», pero que la vacunación discurre con «normalidad» y que «a todas las personas se les facilita su consentimiento», añaden.  

En el día de ayer arrancó la inmunización con la segunda dosis de los menores de 60 años pertenecientes a colectivos esenciales que recibieron la primera dosis con Astrazeneca. La vacunación de este grupo empezó, además de en el nuevo punto de vacunación de Cartagena, en el Estadio Enrique Roca de Murcia.