PRUEBA
SUBARU XV 2.0d awd

Duro rival

La variante diésel del 4x4 japonés da en la diana por su suavidad de marcha, ahorro y, sobre todo, eficacia en tierra

14.09.2015 | 09:35

El Subaru XV se sitúa un escalón por debajo del Forester con sus 4,45 metros de largo y, pese a militar en un segmento muy de moda y en el que se prima la carretera por encima de la tierra, este modelo rompe con lo habitual demostrando muchas aptitudes fuera del asfalto. No sólo por una mayor altura al suelo que la mayoría de sus competidores, o la monta de neumáticos de uso mixto, sino también porque el sistema de tracción integral puede tener reductora en alguno de sus motores.

Disponible con dos propulsores de gasolina, un 1,6 l. de 114 CV y un 2,0 l. de 150 CV, y un diésel 2,0 l. de 147 CV, las cajas de cambios asociadas son manuales de cinco y seis relaciones en el 1,6 l. y en el diésel 2,0 l. respectivamente, mientras que en el otro 2,0 l. de gasolina es automática de variador continuo llamada ´Lineartronic´. Nosotros para esta ocasión hemos tenido la oportunidad de probar una unidad de XV dotada con la interesante mecánica diésel de 147 CV, un ejemplo de suavidad y poco consumo.

Por tamaño, el Subaru XV es realmente práctico. No resulta difícil aparcar en la urbe y además, al ir en una posición más alta que en muchos turismos, se tiene más visibilidad a la hora de hacer maniobras. Por otro lado, en viajes largos ofrece espacio de sobra, con una fila trasera que, si bien se limita un poco en altura por la caída del techo hacia la zaga, no resulta problemática para acoger personas de estatura normal (mejor dos que tres por el túnel de la transmisión en los pies de la plaza central). El maletero tiene una capacidad de carga correcta con sus 380 litros ampliables hasta 1.270 litros abatiendo los respaldos de los asientos traseros. El puesto de conducción está bien resuelto, tiene materiales en los guarnecidos y salpicadero bien tratados y la instrumentación es bastante clara y se puede completar con una pantalla situada cerca de la base del parabrisas.

En marcha, el ´dos litros´ diésel de Subaru es un dechado de suavidad. Por refinamiento incluso supera a algunos motores de gasóleo de marcas ´premium´ de este cubicaje. Su arquitectura de cuatro cilindros sigue al pie de la letra la filosofía del fabricante japonés al ser del tipo Boxer (pistones horizontales y opuestos dos a dos), por lo que el bloque presenta un bajo centro de gravedad y puede ir montado en una posición más baja para mejorar la estabilidad del vehículo. Va unido a un cambio manual de seis velocidades, con un grupo inicial un poco más corto para suplir la ausencia de la reductora (que sí monta la versión de gasolina 1,6 l. de 114 CV). La respuesta es muy lineal y progresiva a partir de unas 1.600 vueltas, estirando cerca de las 4.000 rpm con suficiencia. Otra de las bazas de este propulsor, además de las pocas vibraciones que sorprenden (y mucho), es el consumo, pues homologa una media de 5,6 litros por cada 100 km. En nuestras pruebas nos ha subido unas décimas más, pero siempre dando valores bajos para este rango de potencia y peso.

En carretera da confianza, y lejos de ser un todoterreno torpe, como algunos de sus contrincantes con aptitudes ´off-road´, el XV no balancea y su conducción parece la de un coche más bajo de lo que es. Además al límite es neutro, fruto del acertado reparto de pesos 50/50 entre los dos ejes típico de la marca. No podemos olvidar que la tracción total es de serie en toda la gama. Todas estas combinaciones dan como resultado uno de los mejores vehículos de su clase para salir a la tierra, con unas posibilidades que se redondean con los cortos voladizos, especialmente el trasero, y una altura libre al suelo de 22 cm.

Con este motor, hay tres niveles de acabado: ´Sport´, ´Executive´ y ´Executive Plus´. El primero de ellos (25.275 euros) incorpora llantas de 17", alerón trasero, climatizador doble, asistente al aparcamiento con cámara de visión trasera, programador de velocidad y equipo de audio con manos libres Bluetooth, por citar algunos. Subiendo de nivel hasta el ´Executive´ (26.850 euros), aparece un sistema de entretenimiento mejorado con navegación y pantalla táctil. Por último, al ´Executive Plus´ (28.850 euros) no le falta de nada, pues suma a todo lo anterior el techo solar, los asientos de cuero y el acceso y arranque sin llave.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Enlaces recomendados: Premios Cine