12 de julio de 2020
12.07.2020
La Opinión de Murcia
Apuntes al natural

Las casas reales se quedan en nada

12.07.2020 | 04:00
Las casas reales se quedan en nada

Emigrantes

La llegada de pateras con inmigrantes desde Argel me recuerda las historias que algunos mayores me contaron sobre los murcianos que hicieron ese viaje en sentido contrario, saliendo de Cartagena, o de otro punto de nuestra costa, cuando, en la Guerra Civil, las tropas de Franco tomaron estas tierras y ellos se vieron obligados a huir, sencillamente por haber defendido la república, ser sindicalista, de izquierdas, etc. Algunas familias recuerdan todavía esos viajes en barcos pequeños, pesqueros en general, cruzando el Mediterráneo, rumbo al norte de África. El expresidente Carlos Collado sabe de lo que hablo, y también la familia Mata, la de José Mata, que fue secretario del PSOE de Cartagena, a su vuelta del exilio.

Controlar

Por cierto, habrá que reforzar los dispositivos de control para estos inmigrantes. Como se está viendo, algunos de ellos vienen contagiados de coronavirus y es menester que hagan sus cuarentenas y reciban la asistencia que necesiten, pero bien vigilados para que no puedan esparcir la enfermedad. Imagino cómo se sentirán cuando, por fin, después de las vicisitudes y tragedias que han pasado para llegar hasta aquí, los confinen, pero hay que controlarlos con los medios necesarios.

Problemas

Aquí, en la playa, tengo mala cobertura para el teléfono. El miércoles me llamaron de una radio para que participara en una tertulia y se me oía fatal. No me importó mucho porque tampoco dije nada interesante, pero fastidia.

Latoso

En el paseo marítimo, una pareja de unos 15 años está sentada en un banco. Él está metiéndole con mucho interés la mano por debajo del top que ella lleva sobre el bikini, mientras que ella está mirando el móvil y tecleando. De pronto, la chica le coge la mano, la saca del interior y dice: «¡Ay, quita, 'pesao'!»

Aquí, no

Vinieron don Felipe y doña Letizia a Murcia, pero a Los Urrutias no se acercaron. Como el agua no es apta para el baño€ Tampoco hemos visto por aquí a presidentes, consejeros, directores generales, alcaldesas o concejales. En cualquier caso, sepan que hay gente que se está bañando y a nadie se le ha caído ningún trozo de carne de ningún sitio. Somos gente sufrida, aunque estamos muy hartos.

Casas reales

Lo cierto es que algunas casas reales se están quedando en nada, oiga. Miren ustedes la nuestra, don Felipe, doña Letizia, la princesa y la infanta, y pare usted de contar. Las hermanas del rey, una apartada y la otra relegada. El padre pagando sexo a precio de oro. Y ahí está la pobre doña Sofía, esa sí que nunca ha perdido su responsabilidad y su saber estar. El cuñado en la cárcel. Y de los sobrinos se sabe poco, y, de lo que se sabe, algunas cosas son, al menos, chocantes. Y algo parecido le pasa a la familia real británica, los Windsor, –sabían ustedes que se pusieron este apellido para que sonara a inglés, pero su familia se llamaba Sachsen-Coburg und Gotha, es decir, alemanes –. El príncipe Andrés apartado de la cosa real por su amistad y su compartir fiestas con un pedófilo reconocido, y sus hijas también quitadas de en medio. El príncipe Harry ha hecho un corte de mangas a la Corte, y se ha ido a Canadá camino de San Francisco con su mujer y su hijo, que le ha salido pelirrojo por casualidad. Y por ahí hay reyes que tienen hijas princesas liadas con chamanes de esos que les cortan la cabeza a pollos vivos para leer el futuro.

Se ha enganchado

Una mujer, de unos 60 años, a otra, en la calle: «Hija mía, estoy 'enviciá' con la cerveza».

Buen sitio

Estuvimos en Cabo Cope, bañándonos con unos amigos en una de esas calas preciosas que hay en la zona. Allí siempre se disfruta, porque desde el agua se pueden mirar kilómetros y kilómetros de costa virgen, sin una sola edificación, sin una casa. Se experimenta la sensación de que allí pudo bañarse quizás un neandertal, o uno de los primeros sapiens, en esas aguas, mirando esos mismos montes que llegan hasta el mar y a veces se adentran en él formando cabos y abrigando calas. Una maravilla.

SERIES


Terminé de ver Éxtasis, la serie holandesa de la que les hablaba la semana pasada. Es recomendable, creo yo. El último capítulo, muy bueno. Y tanto me han dicho de Dark que he comenzado a verla, pero todavía no tengo una opinión sobre esta. Le he hecho una cata a otras cuatro y no he seguido más allá de medio capítulo. Se ve que con tanta plataforma hay que cubrir horas y horas de series y películas, y así que no paran de filmar cosas, algunas horrorosas.
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