11 de octubre de 2018
11.10.2018
La Opinión de Murcia
Guardia Civil

Tres detenidos por comprar fraudulentamente Rivotril en Murcia para elaborar droga

Este medicamento se usa para obtener karkubi, un estupefaciente "bastante popular en los estratos sociales más desfavorecidos de Marruecos", país donde se exportaría después

11.10.2018 | 17:30
Los detenidos falsificaban recetas médicas

La Guardia Civil de Ávila ha detenido a tres personas por traficar supuestamente con medicamentos y falsificar recetas médicas, al comprar de forma fraudulenta en Murcia y otras regiones el medicamento Rivotril para elaborar y vender en Marruecos la droga de moda conocida como karkubi.

Según ha informado hoy en nota de prensa el Instituto Armado, los detenidos hasta el momento en la operación Castañar son una mujer que hasta hace poco tiempo residía en la provincia abulense y otras dos que vivían en la Comunidad de Madrid.

Se les considera supuestos autores de un delito contra la salud pública por traficar con medicamentos, así como de otro de falsificación de documentos, al falsificar recetas médicas que habían sido previamente robadas.

La mujer, que recibía la colaboración "activa" de su actual pareja sentimental, se dedicaba "diaria y exclusivamente" a la adquisición de pastillas de Rivotril mediante recetas previamente falsificadas, para lo cual recorría periódicamente farmacias de Castilla y León, Castilla-La Mancha, Madrid, Valencia, La Rioja, Aragón y Murcia.

Previamente, habían sustraído sellos y talonarios de recetas médicas en centros de salud a través de hurtos y robos con fuerza, lo que dificultaba a los farmacéuticos descubrir el fraude, ya que los datos estaban impresos en recetas originales, en las que figuraban sus números de series legales y los referentes a facultativos en servicio.

Precisamente fue la sustracción de varios sellos facultativos y talonarios de recetas médicas en distintos centros de salud de las localidades abulenses de El Tiemblo, El Barraco y Cebreros, lo que puso a la Guardia Civil sobre la pista de esta "célula criminal, perteneciente a una red nacional".

Esta circunstancia, unida al hecho de que a principios de año se detectara que en distintas farmacias de El Tiemblo y El Barraco habían sido adquiridos varios envases de Rivotril mediante recetas médicas falsas, hizo que se pusiera en marcha la operación Castañar.

Las labores previas de investigación y análisis criminal hicieron pensar que podía tratarse de "una célula criminal perteneciente a una red nacional organizada dedicada a la adquisición ilícita de pastillas de Rivotril, para después exportarlas a Marruecos y allí fabricar la droga de moda conocida como karkubi, tras mezclarlas con harina, hachís espolvoreado y colorante rojo en gotas".

Los dos primeros investigados, la mujer y su pareja sentimental, fueron detenidos el pasado 27 de agosto en El Barraco, después de haber recorrido varias farmacias de la provincia de Ávila, siéndoles incautadas centenares de pastillas y cerca de 100 recetas médicas falsificadas.

Unas recetas que estaban listas para la adquisición inmediata de 60 pastillas de Rivotril por cada una de ellas, en distintas farmacias de la provincia de Ávila, lo que podrían haber supuesto la adquisición ilícita de unas 5.000 pastillas.

Los originales de esas recetas, cuando aún se encontraban sin cumplimentar, fueron sustraídos en el Centro de Salud de Cebreros.

Posteriormente a ambas detenciones, fue detenido un hombre con residencia de Colmenarejo (Madrid), al que se le considera miembro de "un escalón superior de la organización delictiva" y destinatario y receptor final de las pastillas incautadas en El Barraco.

Según la Guardia Civil, el consumo de Rivotril bajo prescripción médica "no supone riesgo para la salud", aunque la mezcla de este medicamento con otras sustancias para obtener karkubi, consumida con alcohol, hace que esa droga se transforme en un "potente psicotrópico con peligrosos efectos secundarios".

Esos efectos pueden provocar "ansiedad, alucinaciones, irritabilidad y comportamientos agresivos y con grave riesgo para la salud", ha explicado el Instituto Armado, cuyos responsables aclaran que en España es recetado "principalmente como ansiolítico para personas que sufren pánico, cualquier tipo de fobias o como anticonvulsionante".

Además, apunta que esta droga es "bastante popular en los estratos sociales más desfavorecidos de Marruecos", donde llega a venderse a precios "muy superiores al coste del Rivotril".

Sirva como ejemplo el hecho de que en España un envase de 60 comprimidos se adquiere por un euro con una receta falsificada, mientras que en el mercado ilícito marroquí el precio de cada envase puede situarse entre los 200 y los 300 euros.

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