Kiosco

La Opinión de Murcia

Infraestructuras

Medio Ambiente estudia ampliar la extensión de toldos de ‘sombreo’ por el casco antiguo de Lorca

Las lonas comenzaban a colocarse este jueves en Corredera para rebajar las intensas temperaturas

Operarios colocando, este jueves, los toldos en el primer tramo de la calle Corredera. Pilar Wals

“La eficacia de los toldos de ‘sombreo’ está demostrada. Rebajan las islas de calor de forma considerable, por lo que vamos a ampliar su extensión por el casco antiguo”. Así de contundente se mostraba este viernes el concejal de Medio Ambiente, José Luis Ruiz Guillén, quien anunciaba que pretenden instalar toldos el próximo año en la calle Pío XII.

No será la única vía donde se aplique esta medida que ya está presente en la calle Corredera y Almirante Aguilar. La ciudad participaba en los últimos años en una acción piloto dentro del marco del proyecto Life Adaptate que se implementaba en tres países de la Unión Europea, España, Portugal y Letonia.

La instalación de toldos pretendía demostrar la importancia de estas infraestructuras para rebajar la temperatura y, por consiguiente, combatir el cambio climático. Terminado el proyecto el Ayuntamiento adquiría, como anunciaba la semana pasada el edil en declaraciones a LA OPINIÓN las lonas. “No eran nuestras. Habían sido alquiladas en el marco del proyecto europeo. Pero las hemos adquirido por un valor residual”.

Comerciantes, hosteleros y vecinos daban el visto bueno durante los últimos veranos a la iniciativa. Y reclamaban que se amplíe el perímetro de sombraje a otras calles como Pío XII. “La intención es incluir cada año una partida económica para la adquisición de este tipo de infraestructuras. Poco a poco queremos ampliar el espacio de sombra. Este año va a ser prácticamente imposible acometer el montaje en Pío XII, pero intentaremos hacerlo lo antes posible”.

No solo hay que adquirir los anclajes y toldos, sino acometer su instalación. Estos son adosados a las fachadas, lo que lleva consigo también muchos inconvenientes. “No todo el mundo da su conformidad a que los coloquen en sus viviendas, por lo que lleva una serie de trámites que llevan su tiempo”, argumentaba el edil de Medio Ambiente.

Y destacaba su eficacia. “Las mediciones realizadas para conocer el impacto de la sombra proporcionada demostraron que la temperatura llega a rebajarse entre 5 y 9 grados, lo que es muy significativo para seguir poniendo énfasis en esta práctica”.

El montaje de los toldos se iniciaba en la tarde de este jueves en la zona de la Corredera más inmediata a la Plaza de la Concordia. Continuarán hasta su conclusión total. La intención es que su instalación esté finalizada para hacer frente a la primera subida de temperaturas que se espera este fin de semana.

Curiosamente en algunas fachadas de viviendas de calles como Santiago, en el casco antiguo, se pueden contemplar todavía los anclajes de los toldos que se instalaban hace décadas en esas zonas precisamente para rebajar la temperatura. Se situaban en zonas eminentemente comerciales como se hace ahora en Corredera. Comerciantes, hosteleros y vecinos de otras vías están reclamando la ampliación de estas infraestructuras que también se han colocado en la Plaza Arcoíris. “En este lugar dejamos los toldos todo el año. Los hosteleros de la zona se comprometieron a llevar a cabo su mantenimiento en cuanto a limpieza. La infraestructura ha permitido hacer más agradable la plaza tanto en invierno como en verano”, concluía Ruiz Guillén.

Compartir el artículo

stats