12 de julio de 2020
12.07.2020
La Opinión de Murcia
Homicidio

"Tiró el cuchillo y la gente se lanzó a reducirlo por miedo a que agrediese a alguien más"

Los propietarios del establecimiento han explicado que el presunto homicida de Caravaca se marchó del bar y volvió con el cuchillo

12.07.2020 | 12:09
"Tiró el cuchillo y la gente se lanzó a reducirlo por miedo a que agrediese a alguien más"

Siguen apareciendo más datos del homicidio ocurrido en la madrugada del viernes en Caravaca de la Cruz, cuando un hombre asestaba un cuchillazo a otro en la puerta de un restaurante ubicado en la calle Simancas.

Según han comunicado los propietarios del bar, a través de un comunicado, el homicida estuvo al mediodía y a las cinco de la tarde, hora del cierre, se marchó. Desde el comunicado aclaran que el restaurante cierra a las cinco el servicio de comidas y se reanuda la actividad a las ocho de la tarde para el servicio de cenas.

Según inciden, «volvió sobre las 11 -refiriéndose al atacante- y ya iba en malas condiciones, no se le sirvió nada y se le invitó a marcharse». En ese momento, la víctima, que se encontraba con otra persona en el establecimiento, «intentó intervenir para que se fuera y no pasó a más, el dueño del bar acompañó al agresor a la calle insistiéndole que no se le podía servir más debido al estado en el que se encontraba». El hombre se marchó del establecimiento y no fue a más la situación. Todo se complicó cuando un tiempo después regresó e inició en la puerta del establecimiento una discusión con el fallecido, empezando a cruzar palabras y forcejeos. Desde el establecimiento explican que ya llevaba el arma homicida, y que en ningún momento la cogió del restaurante. Tras varios forcejeos, sacó el cuchillo y procedió a herir de muerte a FJGE de 58 años de edad.

En ese momento la histeria se apoderó tanto de los transeúntes como de los clientes del bar, «todo fue un caos, la gente estaba aterrorizada intentando ayudar con impotencia, y la desolación de no poder reducir a esta persona por tanta maldad»; en este sentido, explican que «tiró el cuchillo al suelo y fue cuando la gente que estaba en la terraza se lanzó a reducirlo por miedo a que intentara agredir a alguien más».

Los propietarios también han lamentado el desgraciado suceso, poniendo de manifiesto que «somos gente trabajadora que empezamos un proyecto con mucha ilusión para dar servicio a la comunidad tanto caravaqueña como latina, sin pretender causar daño ni molestias a las personas que nos visitan».

La madre y el hermano del presunto homicida han declaro ante la Guardia Civil y han dado más detalles sobre el sujeto.

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