Francia ha impuesto una multa de 60 millones de euros contra Microsoft por obligar a sus usuarios a ser rastreados con fines publicitarios. El regulador francés ha anunciado este jueves que el gigante informático cofundado por Bill Gates no ha puesto en marcha un sistema que permita a los usuarios de su buscador Bing rechazar las 'cookies'.

La Comisión Nacional de Informática y Libertades (CNIL) ha denunciado que, al visitar el buscador de Microsoft, las 'cookies' publicitarias empezaban a descargarse sin el consentimiento del usuario. A este se le presentaba un botón para que aceptase su rastreo publicitario, pero no uno que le permitiese rechazarlo de la misma forma sencilla, una fórmula que ocurre en muchas páginas.

El regulador francés ha establecido los 60 millones de euros de multa basándose en el elevado número de personas afectadas por esta práctica que va en contra de las leyes de la Unión Europea (UE) y en los elevados beneficios que Microsoft obtiene a través de estas. En su último ejercicio fiscal, terminado en junio, la compañía obtuvo más de 72.700 millones de dólares de beneficios, los más elevados de su historia.

Qué son las 'cookies'

Una 'cookie' o 'galleta' es como se conoce popularmente el fichero de datos que una página web le manda a tu ordenador cada vez que te conectas. Eso permite, por ejemplo, que se guarden tus contraseñas para que no tengas que iniciar sesión cada vez que accedas a esa web, pero también sirve para recordar tu historial o tu configuración.

Pero además de para reconocer las claves de accesos, las 'cookies' sirven también para rastrear y registrar los hábitos del usuario, su huella digital. La recopilación por parte de terceros de esos datos es esencial para que los anunciantes puedan mandarte publicidad cuando entres en esa web.

El Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) de la UE establece que las webs están obligadas a avisar a los usuarios y a preguntarles si aceptan esas 'cookies', algo que Microsoft no hacía. Es por ello que, además de la sanción económica, el regulador obliga a la compañía a corregir esa situación y habilitar un sistema que permita a sus usuarios negarse a aceptar que se rastree su actividad en línea. Microsoft tendrá tres meses para incluirlo o podría ser multada con 60.000 euros diarios.