07 de diciembre de 2018
07.12.2018
Entrevista
La Maravillosa Orquesta Del Alcohol

La M.O.D.A.: "Lo único que se puede exigir a cualquier artista es que se exprese con sinceridad"

Los burgaleses vuelven a Murcia tras su éxito en el Wizink Center de Madrid y convencidos de mantener su "esencia"

07.12.2018 | 04:00
Los burgaleses La M.O.D.A.
La  M.O.D.A.
  • HOY, 21.00  horas.
  • Teatro Circo. Murcia
  • 16 euros

La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A.) es uno de los grupos más activos del momento. Han sido el grupo que ha actuado en más festivales este verano. Después de un intenso año de gira presentando su último disco, con casi 100 conciertos en España, Estados Unidos, México y Colombia, los burgaleses siguen presentando novedades. La principal es el lanzamiento de un nuevo EP grabado y mezclado por Steve Albini (Nirvana, Pixies), titulado 7:47 (Ni un minuto más): Tres canciones nuevas registradas en cinta, sin retoques digitales, con el grupo tocando en directo. La M.O.D.A. experimentó un ascenso imparable tras publicar su tercer disco, Salvavida (de las balas perdidas), centrado en la defensa de las raíces y el valor de la gente anónima. En Salvavida pueden encontrarse textos inspirados por escritores como H.D. Thoreau, Jack Kerouac, Charles Bukowski, Miguel Hernández, Julio Cortázar, Chicho Sánchez Ferlosio o Antonio Machado, y a nivel instrumental se han incluido instrumentos poco habituales, como el clarinete, la tuba, el vibráfono, el saxo barítono o el violín-trompeta como novedades. Tras haber petado el WiZink Center vuelven a Murcia, donde actúan hoy en el Teatro Circo. Su vocalista, David Ruiz, con los pies en el suelo, repasa la trayectoria del grupo.

Estáis viviendo una temporada muy frenética, supongo que disfrutándolo también.
Mucho. Estamos en el mejor momento de la banda desde que empezamos hace casi ocho años, pero también hay mucho trabajo detrás y mucho sacrificio, y este año creo que vamos a llegar -contando desde que salió el último álbum en otoño del año pasado- a los casi mil conciertos, y sí que es un ritmo agotador, pero como el de cualquier trabajador que se levanta todos los días a las 6 de la mañana para ir a su puesto de trabajo.

¿Qué tienen en común un grupo como el vuestro y un trabajador que se levanta a las 6 todos los días?
Supongo que ciertos valores como la profesionalidad, el respeto al oficio, el respeto al público, o al cliente, tomarse en serio lo que uno hace y sentir que es importante y que está aportando a la sociedad o a los demás. Así debería ser. Sí que tenemos muy claro que somos unos privilegiados por poder dedicarnos a lo que nos llena y nos gusta; hay mucha gente que no tiene esa suerte. Para mí por eso tiene mucho más mérito casi cualquier currante; que al final lo que hacemos nosotros es muy importante para mucha gente, y la música es una parte fundamental de la vida y de la existencia de muchas personas, pero creo que eso algo que nos hace tener los pies en el suelo, el compararnos con cualquier oficio, cualquier trabajador, y ver que mucha gente tiene unas condicines de trabajo muy duras y no tiene la suerte de poder dedicarse a algo tan bonito aparentemente como esto, aunque ya te digo que esto no es todo vino y rosas.

Salvavida (de los balas perdidas), el título de vuestro último disco, ¿qué significa, a quién va dirigido?
A toda esa gente anónima que nunca saldrá en la tele salvo por una desgracia, de la que no se acuerdan los políticos más que cuando quieren pedirles el voto, a toda esa gente que tiene la música como una vía de escape, como una compañía cuando se encuentra solo atravesando momentos duros€ A la mayoría de la gente que conocemos, que trata de salir a delante día a día de una forma honrada y humilde.

Os encerrásteis durante un mes con Diego Galaz, el productor del disco. ¿Qué buscabais en el estudio para este nuevo trabajo?
Como cada nuevo disco, lo primero expresarnos con sinceridad, y compartir con el que quiera escucharlo todo lo que nos pasa por la cabeza y toda la música que nos sale del corazón, y buscábamos no repetir la fórmula de álbumes pasados, avanzar como músicos, explorar nuevos sonidos, nuevos ritmos, nuevos timbres, incorporar nuevas influencias y a la vez no perder nuestra identidad y nuestra esencia. Parece muy fácil así dicho, pero es bastante complicado en la práctica.

Habéis incorporado elementos de la música popular europea, desde el fado a la chanson francesa, música folk italiana, irlandesa€
Ya sabemos que los periodistas tendéis a clasificar o a definir la música, y lo entendemos, pero creemos que la música tiene que ser algo más libre, y siempre hemos defendido esa libertad para tener influencias y para inspirarnos en diferentes músicas sin hacer un ejercicio de estilo. No pretendemos ni revisar ni conservar ningún estilo, ninguna tradición, sino ser nosotros mismos y hacer algo único y personal, que es a lo que aspiramos todas las bandas.

Una de las señas de identidad de La M.O.D.A. son las letras reivindicativas, sociales, inconformistas en muchos casos. ¿Hay que mojarse?
Yo creo que no tiene que haber reglas, no tiene que haber normas. El arte debería ser un espacio libre donde cabe todo. Lo único que se puede exigir a cualquier artista es que se exprese con sinceridad, y que el fin de lo que haga sea artístico, y no comercial, que no haga las cosas por vender más o por tener más éxito, por ganar dinero, sino porque siente esa necesidad de soltar algo que tiene dentro y de compartirlo con quien quiera estar al otro lado.

El directo es uno de vuestros puntos fuertes, con instrumentos poco habituales como la mandolina, el acordeón o el clarinete. ¿Cuál es la idea al emplear este tipo de instrumentación?
Todo surgió de una forma bastante natural. Nosotros en la banda nos conocíamos antes de empezar a tocar, algunos habíamos pasado por el conservatorio, otros no, algunos habían aprendido algún tipo de instrumento en casa, y hemos ido incorporando eso que teníamos, y con las herramientas que manejábamos hemos ido creando el sonido de la banda. No teníamos experiencia previa en otros grupos, no éramos productores ni teníamos una idea clara de qué sonido queríamos construir. Ha sido a base de mucho esfuerzo, de muchas horas de local de ensayo, y de ser espontáneos también, y precisamente quizá también el secreto haya sido ese, que no haya un plan maestro detrás.

El pasado mes de octubre publicásteis el EP 7:47 (ni un minuto más), con tres canciones grabadas en directo. ¿Por qué habéis elegido ese formato?
Hemos elegido el formato del EP porque eran tres canciones que tenían autonomía propia, y queríamos editarlas como tal. No eran rarezas, ni descartes del último disco, y tampoco era un material que pueda ser indicativo de por dónde van a ir nuestras composiciones en el futuro, y ha sido una forma muy bonita de poder trabajar con uno de los grandes de la música alternativa, con alguien que ha grabado a bandas como Nirvana, y nos hemos querido dar el gustazo también, como consumidores de música que somos, de poder editarlo en este formato, con su portada y con el encanto de los vinilos, pues no lo hemos hecho por nosotros mismos, y si a la gente le ha llegado y lo aprecia, es un motivo para estar muy felices.

Efectivamente, lo habéis grabado en Chicago con Steve Albini, famoso por sus métodos de grabación analógicos y por su rechazo de las producciones artificiales o de la sumisión comercial de la industria musical. ¿Qué tal ha sido la experiencia con Albini?
De película literalmente. Ha sido como estar en uno de esos documentales que tantas veces hemos visto en Internet, y él es una persona muy curiosa, al principio con un trato difícil y un punto arisco, pero ya veníamos prevenidos porque hay otras bandas de aquí que han grabado con él, y ya nos habían explicado un poco cómo iba la historia€

La Habitación Roja, por ejemplo.
Sí, o Berri Txarrak, o 12 Twelve€ Ha sido increíble verle trabajar, es todo un personaje, con todo el significado de la palabra. Se pone un mono de mecánico para trabajar, porque se considera a sí mismo un artesano, no un artista. No hace descansos para comer; las jornadas de trabajo son de 12 horas seguidas, está muy implicado en lo que hace. Parece que le da exactamente igual todo y que está de vuelta, pero no, está bastante metido en el curro, quiere que estés cuando se mezclan las canciones, te explica por qué hace cada cosa. Hemos aprendido un montón, y creo que hemos salido reforzados como banda por haber estado a la altura trabajando en estas condiciones y con un grande de la ingeniería de sonido, y además es que las canciones nos parece increíble cómo han quedado. Ha aportado un sonido diferente a la banda, y muestra un poco esas influencias más del punk, más rabiosas y más crudas que lo que solíamos hacer en nuestros trabajos discográficos previos.

Os editáis vuestros discos, lo controláis todo: la contratación, el merchandising, la comunicación. En una canción como Océano, además de un manifiesto vital y una síntesis del espíritu de este álbum, parece que hay una reacción a los momentos que vive ahora la música. ¿Cuál es vuestra visión de la industria musical? ¿Hay vida más allá de las grandes discográficas?
Sí, y es mucho mejor. Nosotros no nos consideramos más que nadie por no tener una discográfica. Simplemente es la vía que hemos elegido por coherencia con nuestra forma de entender el oficio y nuestra banda. Cuando empezamos nadie nos hacía caso, y no queremos que venga ahora nadie a decirnos cómo tenemos que hacer las cosas, pero entendemos que hay circunstancias y bandas de todo tipo, hay discográficas que hacen un buen trabajo y otras que lo hacen menos bueno... Vivimos en Burgos un poco alejados de la industria y de las grandes ciudades donde su mueve todo: los promotores, los festivales, los sellos... Y está claro que nosotros tampoco estamos en una cueva dando conciertos, ¿eh? Pasamos por un montón de aros de la industria, pero hay otros por los que intentamos no entrar, y creo que en la industria musical hay un montón de gente muy buena y muy válida trabajando con verdadera pasión por las canciones, pero también hay bastante gente a la que le interesan más otros aspectos, como el monetario, el de la fama o el de dejarse ver, las palmadas en la espalda... Creo que es mejor que cada uno sea responsable de sus propios actos, y que con nuestras acciones digamos las cosas e intentemos dibujar un camino nuevo para las bandas jóvenes como nosotros y para las que están por llegar, y decirles que hace 20 o 30 años parece que era necesario estar en una discográfica para entrar en un estudio y poder editar tu música, no había otro camino, pero ahora nosotros y muchas más bandas antes ya lo han hecho: se está demostrando que lo importante son las canciones, el respeto al público, los conciertos. No hace falta pasar por una multinacional para llegar al público, sino que hay que currar como cabrones, día a día sin descanso, tocar en bares, tocar en la calle, en todo tipo de garitos, y con esfuerzo, constancia y sinceridad se va llegando a la gente y se va subiendo. Aún así, es injusto, porque hay muchas bandas con una propuesta artística increíble que se sale un poco de los parámetros de lo habitual, y no se les suele dar oportunidades para poder llegar a nuevos oídos, no suelen tener cabida en muchos festivales, y todo esto nos tiene que hacer reflexionar a todos: a las bandas, a los medios (que también sois muy importantes en esto porque dais voz y tenéis mucha influencia en los lectores), los promotores de los festivales y la gente de los sellos. Si lo que nos guía son los criterios artísticos, deberíamos ser conscientes de la importancia de la cultura y de la música en el día a día de cualuierq sociedad, y dar voz a propuestas diferentes, que no solo lo que vaya bien tenga espacio, que no solo la música más comercial sea la que tiene cabida en los medios, festivales y salas, sino que pensemos que no todo son las cifras, no todo es el dinero. Hay que valorar más la música por sí misma.

Desde que sacásteis Salvavida vuestro ascenso ha sido imparable. ¿Qué ha significado este disco para vosotros?
Un ascenso gradual. No ha venido solo con este álbum. Son casi ocho años de trabajo diario. Muchos garitos, mucha calle, mucho conciertos, muchos viajes. Este disco sí ha sido como la gota que ha colmado el vaso. Nos damos cuenta de que con cada álbum venía más gente a vernos, nos hacían más entrevistas, había más medios interesados en nuestro trabajo, nos llamaban más promotores€ Este disco ha hecho que todo acabase explotando. Hemos tenido un año increíble, con un montón de conciertos, entradas agotadas en prácticamente todos, hemos hecho salas, festivales, hemos tocado fuera, hemos tocado por toda España, y sobre todo tenemos la sensación de que las canciones han llegado a la gente, que significan algo para el que las escucha.

¿Teméis convertiros en un grupo masificado? ¿Qué hacéis para preservaros?
Siempre hemos tenido un poco ese miedo a perder las riendas de esto y a que el hecho de llegar a más gente acabe desdibujando un poco tu esencia o lo que eres, pero creo que está en nuestra mano, y por eso mismo queremos ser los dueños de nuestras decisiones, no tenemos ningún afán por ser superfamosos ni hacernos millonarios, ni por salir en las portadas. Todo eso siempre nos ha dado igual. Tener los pies en el suelo es fundamental para nosotros, seguir centrados en componer canciones... Supongo que controlar el precio de las entradas, controlar los lugares donde tocamos, decir que no a ciertos eventos€ Por ahí pasa un poco el secreto para no perder la esencia y la identidad de lo que somos y no convertirnos en algo que no queremos.

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