10 de octubre de 2020
10.10.2020
La Opinión de Murcia
Literatura

Silvestre Vilaplana, Gran Angular con 'La música del diable'

Cruïlla y la Fundación SM han reconocido también a la valenciana Paula Ferrer con el premio 'El Barco de Vapor'

09.10.2020 | 22:52
Silvestre Vilaplana, Gran Angular con 'La música del diable'

La escritora valenciana Paula Ferrer ha ganado este viernes la XXXVI edición del premio de literatura infantil 'El Barco de Vapor' por su libro El país de Cral, mientras que el alcoyano Silvestre Vilaplana se ha llevado el XXX premio Gran Angular por La música del diable. Los galardones, impulsados por editorial Cruïlla y la Fundación SM, están dotados cada uno de ellos con 11.000 euros, y se dieron a conocer a través de una videoconferencia.

El jurado, de El país de Cral,destacó que se trata de una novela «fantástica», que «engancha desde las primeras páginas», mientras que sobre La música del diable afirmó que es una obra «con un argumento bien trabajado y estructurado» en la que hay una «simbiosis entre la peripecia vital de un gran músico con la del Fausto de Goethe».

Paula Ferrer, ginecóloga de profesión, explicó que El país de Cral es la primera novela que escribió y que mientras la pergeñaba fue variando su forma hasta armar un artefacto literario para niños a partir de los nueve años, con el que descubrirán un lugar, que «es subterráneo, hecho a partir de un mineral que ya no existe, y donde se desarrollará una historia». Influenciada por las lecturas de un autor como Michael Ende y La historia interminable, en su alocución tampoco ha olvidado a la primera ganadora de 'El Barco de Vapor', Núria Albó, en 1984 con Tanit.

Por su parte, el veterano Silvestre Vilaplana, con una trayectoria en la que cuenta con varios premios como el Nacional de Poesía Miguel Hernández o el Premio Mejor Novela Valencia Negra, comentó que en esta ocasión presenta al lector un relato de «intriga y misterio», en el que un compositor famoso muere y su nieta descubre que vivía obsesionado con el diablo. La novela, que es para lectores a partir de los catorce años, tiene un elemento añadido, según destacó, y es que los diferentes enigmas que se plantean a lo largo de la trama van acompañados de algunos códigos QR que tienen que ver con piezas musicales. De esta manera, «los lectores, en un momento en el que los jóvenes van con el móvil siempre en la mano, podrán tener una experiencia más plena, porque podrán leer y escuchar música».

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