Punto de vista

Dignidad frente al Ministerio

05.08.2015 | 04:00
Sergio Ramos

Me vino el jueves pasado a la cabeza una película española de los setenta, en la que el alcalde de un pequeño pueblo iba a Madrid a intentar que un ministro le recibiera y se construyera una carretera que conectara con su municipio. Llegaba a la puerta del Ministerio con embutidos para obsequiar al alto cargo franquista. Sin embargo, el ministro no lo recibía. Cada día, durante un mes iba todas las mañanas a esperar, hasta que se da por vencido y vuelve a su pueblo humillado. Sin embargo, en lugar de decirles a sus vecinos la verdad, se inventa una historia fantasiosa en la que el ministro ayudaría a su pueblo.

Algo parecido pasó el jueves en el Ministerio de Fomento. Llegan desde Murcia cinco representantes de los grupos municipales del Ayuntamiento para asistir a la reunión de la Sociedad Murcia Alta Velocidad. En la puerta nos dicen a todos excepto al alcalde que no podemos pasar. Tras esperar la finalización de la reunión, el presidente de ADIF y un técnico nos explican mediante un ´power point´ lo bueno que es el proyecto que nos presentaban, que aunque el AVE vendrá en superficie hay proyectos e intenciones de soterrarlo en cuatro años desde que esté el proyecto definitivo. Terminada la explicación, nos saludan efusivamente y nos mandan de vuelta para Murcia. Diez horas de viaje para una presentación de diez minutos.

A la salida, el alcalde de Murcia tenía el gesto desencajado, sabiendo que el proyecto ofrecido por ADIF no era lo acordado con la oposición y que públicamente tenía que defenderlo. Peor fue la actitud del consejero de Obras Publicas de nuestra Comunidad, que defendía enérgicamente un acuerdo que consideraba «histórico». Algunos políticos murcianos siguen quedando encandilados cuando pisan un Ministerio.

Lo que salió de la reunión de Murcia Alta Velocidad fue que el proyecto está licitado y que está a punto de comenzar, pese a haber sido calificado como presuntamente ilegal tanto por Fiscalía como por el informe previo de los servicios jurídicos del Ayuntamiento. Un proyecto de llegada del AVE en superficie para el que no hubo Informe de Impacto Ambiental, que supone dividir nuestro municipio en dos y que ha sido rechazado tanto por los vecinos como por el Pleno Municipal. Y que implica que el Ayuntamiento de Murcia pague 8 millones de euros por la obra. Pretenden que paguemos el muro que separará nuestra ciudad. Habría sido deseable que nuestro alcalde rechazara él mismo la propuesta de ADIF, pero afortunadamente el Pleno puso las cosas en su lugar. Murcia ha sufrido un déficit de inversión de infraestructuras histórico, pese a ser el séptimo municipio más poblado, pero por una vez hay una mayoría decidida a plantarse ante Madrid.

Murcia quiere el AVE soterrado o no permitirá su llegada. No aceptaremos engaños ni más dilaciones, el soterramiento debe empezar por la entrada al municipio y llegar en su primera fase hasta la estación de El Carmen. Nos negaremos a que se cuenten más milongas a nuestro pueblo. No hay más opción admisible que el soterramiento ya.

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