Real Murcia

Una brecha que no existía

El Murcia de José Manuel Aira, que ha encajado cinco goles en tres jornadas, ha perdido el poderío defensivo que tan buen resultado le dio en la campaña anterior

08.09.2015 | 01:36
El centrocampista Armando y el central Tomás Ruso, en un entrenamiento del Murcia.

­Ni el Real Murcia del año pasado iba a ascender después de tres jornadas contando sus partidos por victorias ni el conjunto diseñado para la actual temporada está ya condenado al sufrimiento permanente por el hecho de no haber ganado después de tres partidos de Liga y uno de Copa del Rey. Ahora bien, lo que sí ha quedado claro en apenas un mes de competición es que, comparando ambos equipos, el confeccionado durante el pasado verano tienes una brecha muy importante respecto al Murcia de la temporada anterior. Estando así las cosas, con dos derrotas y un empate en los tres primeros compromisos y ocupando el último puesto de la clasificación, los números ponen de relieve la magnitud de la grieta teniendo en cuenta que en la campaña 2014-2015, la plantilla también dirigida por el preparador leonés tardó doce jornadas en encajar los cinco tantos que actualmente le han endosado a los granas en el campeonato doméstico en apenas 270 minutos. Y no solo eso, el proyecto anterior, a pesar de la velocidad con la que se construyó, firmó una racha impecable sin recibir ni un tanto que se alargó desde la sexta jornada hasta la décima, lo que permitió a los murcianistas encaramarse a la parte alta y no salir de ahí durante toda la competición.

Otro dato también sacude toda la planificación que tenía José Manuel Aira de un inicio de curso mucho más tranquilo. Los cinco tantos encajados, tres en Marbella, uno contra el Villanovense y otro el domingo en casa de La Hoya Lorca, coinciden en que han llegado todos por el mismísimo centro de la defensa, algo que habría sido inimaginable la campaña anterior. Sin embargo sorprende todavía más, ya que el entrenador tiene en Sobregrau y Satrústegui dos defensas que conoce muy bien después de una temporada trabajando juntos y que tampoco están brillando al nivel exigido. La marcha de David Prieto se suplió con el fichaje de Tomás Ruso, el otro jugador que va a estar alternando en el centro de la zaga durante todo el campeonato con el catalán y el navarro.

Eso sí, a pesar de que el pasillo central en la defensa grana se ha convertido en una invitación formal a los rivales para que pasen sin miedo a mirar la portería murcianista, la responsabilidad no salpica solo a unos defensas que este ejercicio están dando la impresión de encontrarse más desamparados de la cuenta. Y es que en solo tres jornadas ya se ha evidenciado la mala decisión que tomó el entrenador ´jubilando´ a José Luis Acciari, el hombre que, además de terminar como máximo goleador el pasado ejercicio, resultó pieza fundamental para centrarse en tareas defensivas, liberando lo suficiente a un Armando que, sin la ayuda del argentino, ha comenzado la Liga con las piernas atenazadas, por mucho que cuente con la absoluta confianza del entrenador.

También existen más factores que han sido claves para que el Real Murcia sea ahora mismo colista del grupo IV de Segunda B en apenas tres semanas de campeonato. A los constantes cambios en el once titular de un José Manuel Aira que no se atreve a apostar por un equipo más o menos titular y en el que el leonés ha probado cuatro centros del campo distintos en sus cuatro compromisos celebrados, se une también que la apuesta por el canterano Fernando en la portería no le está saliendo bien, ya que la inseguridad que exhibió ante el Cádiz y la realidad de que el Murcia encaja un gol casi cada vez que le disparan a puerta son factores que también han ayudado lo suyo para que la situación actual tenga bastante preocupados a la mayoría de seguidores murcianistas.

Ahora el Murcia tiene una oportunidad de oro para olvidar el arranque de Liga que nadie quería al disponer de dos partidos consecutivos en la Nueva Condomina. Se trata de una oportunidad inmejorable para conseguir el primer triunfo ante sus aficionados y cambiar el chip de manera radical para un campeonato que va a ser largo y para el que habrá que estar preparados para tramos buenos y otros no tanto.

Tras la visita del filial del Betis el domingo a la Nueva Condomina será el turno del Melilla siete días después, en dos oportunidades de oro para un equipo que ha provocado una pérdida de crédito para muchos aficionados que esperaban que José Manuel Aira, con mucho más tiempo que el pasado verano para confeccionar el equipo, hubiera tenido un equipo mejor conjuntado y con las ideas más claras antes del comienzo de un campeonato liguero que se ha iniciado de forma regular.

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