20 de junio de 2016
20.06.2016
Especial
Sanidad y Prevención

Vaginitis se escribe con «V» de verano

La vaginitis o infección vaginal es un proceso inflamatorio de la vagina que se manifiesta de forma brusca. Con la llegada del verano aumenta su aparición, siendo la más frecuente en esta época la causada por hongos.

20.06.2016 | 09:51
Vaginitis se escribe con «V» de verano

­lega el verano y con él, la aparición de infecciones e irritaciones vaginales. El calor, la ropa de baño y la humedad son factores que pueden debilitar el equilibrio de las defensas del ecosistema de la vagina, favoreciendo la aparición de cuadros irritativos e infecciones.

El ginecólogo Armando López conoce bien la relación entre temporada estival y aparición de infecciones vaginales ya que estas últimas «son, sin duda, uno de los motivos más frecuentes de consulta ginecológica en verano. Picor y escozor en el área genital externa, secreción vaginal anormal y abundante, mal olor, molestias en las relaciones sexuales, etcétera son los síntomas que más encontramos en las consultas y en Urgencias durante el verano».

La vaginitis (infección vaginal) es un proceso inflamatorio de la vagina que se manifiesta de forma brusca y, aunque se trata de un proceso benigno, las consecuencias físicas y emocionales en la calidad de vida de la mujer pueden llegar a ser importantes.

Además, es muy frecuente. Más del 75% de las mujeres presentaran una candidiasis (infección por hongos) a lo largo de su vida y de ellas, más del 50% sufrirán más de un episodio infeccioso.

«Por eso, ante cualquier alteración de la secreción vaginal o la aparición de síntomas irritativos locales, es necesario acudir al ginecólogo para hacer un diagnóstico rápido y establecer el tratamiento adecuado a cada caso y no recurrir a la automedicación», ha recordado el doctor Armando López.

Los síntomas de la infección vaginal presentan un flujo blanquecino y grumoso que va asociado a un picor vulvovaginal intenso y dolor en las relaciones sexuales. Además, se pueden producir lesiones externas por rascado y enrojecimiento marcado de la vulva.

Tratamiento por el ginecólogo
En la visita al Ginecólogo, se llevará a cabo una exploración ginecológica en la que se examinan los genitales externos para descartar lesiones y se toman muestras internas para que, con la ayuda del Laboratorio, se pueda conocer la causa exacta de la vaginitis.

Según cuál sea su causa, se aplicará uno u otro tratamiento. El más habitual se basa en la utilización de medicamentos antifúngicos por vía oral y tópica.

«Aunque sus causas son muy variadas, en el 90-95% de los casos se debe a una infección bacteriana (vaginosis), a una infección por hongos (candidiasis) o por trichomonas. Y, en verano, la vaginitis más frecuente es la producida por hongos, en especial la cándida albicans (80% de los casos)», ha señalado el doctor Armando López.

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