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Esta es la frecuencia con la que se debe limpiar la nevera y el congelador

Tanto el congelador como la nevera, son dos electrodomésticos que reciben gran carga de trabajo pero que suelen olvidar a la hora de limpiarlos

El frigorífico es un electrodoméstico que se debe limpiar con regularidad.

El frigorífico es un electrodoméstico que se debe limpiar con regularidad.

Cuando hablamos de limpieza del hogar no solo nos referimos a limpiar los muebles o el suelo, los electrodomésticos también juegan un papel importante en este sentido, por lo que no nos podemos olvidar de ellos. En este sentido, el congelador y la nevera son dos de los electrodomésticos que más carga de trabajo reciben, por lo que limpiarlos es fundamental. Pero, ¿cada cuánto debemos hacerlo?

Limpiar la nevera y el congelador

Y es que, tanto la nevera como el congelador suelen estar llenos de alimentos y, aunque nos puedan parecer que estos aparatos están limpios, es fácil que, por el contrario, acumulen polvo, suciedad o restos de comida. Cabe recordar que en ellos se guardan alimentos perecederos, por lo que es muy fácil que en ellos se acumulen gérmenes.

Cada día se deben limpiar las puertas de la nevera.

Cada día se deben limpiar las puertas de la nevera.

¿Cada cuánto limpiar la nevera?

Cada parte del frigorífico debe tratarse de forma diferente. Las puertas deben limpiarse de forma diaria, ya que las tocamos todos los días y en multitud de ocasiones. Mientras, los cajones y las bandejas deben hacerse una vez por semana, revisando que todos los alimentos están en buen estado.

En cuanto a la goma que cierra las puertas se debe revisar a la hora de hacer una limpieza profunda, aconsejable cada dos meses. Para este lavado intensivo se debe apagar la nevera y vaciarla por completo.

Limpiar el congelador

El congelador, si bien es cierto que también recibe mucho trabajo, debemos limpiarlo con menos frecuencia. Concretamente, los fabricantes recomiendan hacerlo una vez cada seis meses.

Para ello, también se debe vaciar y desconectar, por lo que los alimentos habrá que meterlos en una bolsa de congelación. No uses productos abrasivos como la lejía para esta tarea.