31 de mayo de 2019
31.05.2019
La Opinión de Murcia
Entrevista
Músicas

Juan José Robles: "La elegancia se nutre de un halo de energía que te llega o no te llega"

El músico alhameño presenta 'In-Quietud' este sábado en el Víctor Villegas de Murcia

31.05.2019 | 04:00
El músico Juan José Robles
JUAN JOSÉ ROBLES
Fecha y hora: Sábado, 1 de junio, 21.00 horas
Lugar: Auditorio Víctor Villegas, Murcia
Entradas: 7 euros

Juan José Robles Mayol tiene una larga carrera musical que va desde Malvariche a Mujeres Con Raíz, sin olvidar que se inició en la rondalla del grupo folklórico Villa de Alhama, con quien sigue colaborando. Ha pasado por otras muchas bandas y, una vez más, extrae de sus instrumentos (mandolina, laúd, octavilla, bouzouki, guitarras y guitarros) esas melodías tan personales que sirven de altavoz a sus emociones. La música mediterránea de cuerda nos vuelve a traer una propuesta de gran nivel.

¿Por qué In-quietud, separada por ese guión? ¿Cómo se ha traducido esta 'in-quietud' en el disco? ¿Qué tiene que ver con la dualidad de Jano? ¿Es más que un juego de palabras?
Dos formas de ver la vida, de vivir, de estar, incluso de ser, diría yo. He querido reflejar los dos estados en una misma palabra, dos estados protagonistas de mis vivencias con la vida y con la música, he compuesto desde la inquietud y desde la quietud. Hay temas que llevan los dos 'ingredientes' y otros que no. La traducción de In-quietud en el disco es lo que cada uno perciba cuando lo escuche. Estas dos formas de convivir con la música me han dado lo que ahora comparto con todos. Con Jano tiene que ver solo la dualidad; él tenía el poder de ver el pasado y el futuro, y yo la dualidad de componer desde la inquietud y desde la quietud. Es un juego de palabras para aunar dos estados.

¿Crear un disco llamado In-quietud refleja los tiempos actuales?
Sí. En cierto modo somos el reflejo de lo que vivimos. Me inquieta saber que hay soluciones para muchas cosas y que no se lleven a cabo; convivimos muy cerca de la hipocresía, miramos para otro lado,€. Y en el lado opuesto, el ser humano te puede sorprender con las cosas más maravillosas del mundo.

¿Cuál ha sido tu planteamiento general al encarar esta grabación?
Inicialmente se convirtió en un reto, debido a la buena crítica que había tenido el disco anterior. Después, cuando compartí mi propuesta con el productor e iniciamos el proceso de maquetación y grabación, mi planteamiento fue disfrutar de cada momento de la grabación y dejarme arrastrar hasta donde al final me llevara; eso sí, echando el resto y con ganas de crecer musicalmente hablando.

Una de las constantes de tus discos es cierto sentido de la elegancia. Un concepto que, como tantas cosas en el mundo de la música, es algo fácil de reconocer, pero un poco esquivo si intentamos definirlo. ¿Tú qué opinas?
Sí. Cuando algo es elegante o bello, muchas veces no sabemos explicar el por qué. En mi opinión la belleza o la elegancia se nutren de un halo de energía que te llega o no te llega. Para mí, esa energía es la mejor guía, y casi siempre te lleva a un buen lugar.

¿Es difícil conjugar estos nuevos tiempos con la transmisión de esa música tradicional y tanta instrumentación como llevas en tus conciertos?
Actualmente ya no es extraño usar instrumentos 'desconocidos' en propuestas de casi todos los estilos musicales. Yo suelo presentar mis instrumentos en directo para que la gente sepa cómo se llaman y de dónde proceden. Estamos continuamente escuchando músicas tradicionales, más o menos evolucionadas, pero tradicionales, y en muchas ocasiones no lo sabemos, y tampoco su procedencia.

La excelente banda que te acompaña es factor decisivo en tu actual música. ¿Qué te ha dado este grupo, que te ha añadido personal y artísticamente? ¿Cómo trabajáis las sesiones en grupo?
Así es, tengo una excelente banda que me acompaña en el directo: Enrique González y Óscar Esteban con las percusiones, Pablo Orenes con el trabajo, José Antonio Aarnoutse con las guitarras, y Tóbal Rentero con laúd, guitarro y dulzaina. Esta banda me aporta mucha confianza y seguridad en el escenario; además hay bastante complicidad en el directo, y eso es muy mágico. Personalmente es muy enriquecedor y gratificante que se sientan a gusto formando parte de este proyecto. Para organizar el directo, inicialmente planificamos unas cuantas sesiones de ensayos (previo trabajo en casa individual), y después uno o dos ensayos previos a cada concierto.

¿Cómo ves tu propia evolución personal, musical y estéticamente en lo artístico?
Mi evolución personal está muy ligada a la musical, y sí que me atrevería a decir que me encuentro muy cómodo haciendo lo que hago en la música actualmente, y eso es directamente proporcional a lo personal, y cuando ha sido al revés, también.

Tus referencias son sobre todo la música tradicional. En este disco hay una malagueña (estilo de la zona de Aledo), y hasta unos auroros (que se hacen a capella), en los que te has recreado para, de alguna forma, darles otro aire y expresarlos de otra forma. ¿Completan tu visión de las músicas populares en este disco?
Cuando toco en casa, suelo buscar y componer melodías y trabajar sobre temas tradicionales de aquí y de allá, pero lógicamente lo que más conozco es la música de nuestra zona, y de ahí que de vez en cuando surjan estas incorporaciones al disco. En el caso de la malagueña, quise hacer un pequeño homenaje a la cuadrilla de Aledo, aportando otras formas de interpretarla y conservando la melodía; en el Auroro sí que hago distintas variaciones sobre una misma melodía, usando distinta instrumentación en un tema que se canta tradicionalmente como mínimo a cuatro voces. Mi visión sobre las músicas populares cuando trabajo sobre ellas es intentar expresarme sobre una estructura musical que ha perdurado durante décadas y décadas, y cuando surge la magia, recibo un chute tan placentero que me lleva a un estado de bienestar difícil de describir.

¿Qué es lo que más te 'pone' de las músicas tradicionales de nuestra Región? ¿Cuáles te van más?
Disfruto mucho de la espontaneidad que surge en muchas ocasiones después de unas buenas viandas, en la sobremesa. Pueden surgir cantes de malagueña que me ponen el vello de punta, acompañándolos con la guitarra, o unas peretas de Puerto Lumbreras, que tienen energía para dar y tomar.

¿Dónde has grabado el disco? ¿Qué nos vamos a encontrar en él? ¿Qué te sugirió esa hibridación?
El disco está grabado en los Estudios Primavera en el Atlas, en Alhama de Murcia, ha sido grabado y producido por Constantino López. Vais a encontrar mucha libertad y recreación musical, mucho cariño, ilusión y muchas ganas de expresar y transmitir a través de mis melodías. La hibridación puede ser fruto de haber pasado por la tradición, el clásico, y pequeños amagos en el flamenco y las músicas mediterráneas.

¿En qué sueles basarte para componer? ¿De dónde sueles partir?
Sobre todo en buscar melodías y ritmos que me aporten algo más que tocarlos, que me lleguen y que me hagan sentir bien y quiera volver a disfrutarlos una y otra vez. Parto de ponerme a improvisar sin rumbo alguno hasta que aparecen las melodías, que siempre están escondidas por ahí.

¿En función de qué has procedido a la elección de los instrumentos en cada tema?
Siempre hay un instrumento principal en cada tema, que inicialmente es con el que lo he compuesto, aunque hay algunas excepciones compuestas con la guitarra española o acústica. En este disco, los instrumentos protagonistas son sobre todo mandolina, laúd, bouzouki y octavilla.

¿Quiénes han participado en su elaboración?
Pues en orden cronológico, lo primero y más importante es organizar, trabajar y maquetar los temas con el productor Constantino López. De todo esto depende mucho el resultado final. Después han grabado los músicos que me acompañan en el directo, y Carmen María Martínez Salazar con las postizas, Maribel Rodríguez con los platillos, Andrés Santos con el clarinete, Mari Carmen Cayuela con la voz, José Antonio Herrera con la guitarra acústica, Javier Andreo con la letra de Las cosas que no se dicen, además de las colaboraciones especiales de Fetén Fetén (Diego Galaz y Jorge Arribas), Efrén López y Carles Dènia. El diseño gráfico es de Nacho Muñoz, la foto de portada de Ascensión Guillermo, y las fotos de interior de Joaquín Zamora. Finalmente ha sido masterizado por Pablo G. Schuller.

En esa unión de lo 'antiguo' y lo nuevo, ¿hay más de evolución musical o personal?
Más que unión, yo le llamaría complemento. Principalmente trabajo desde mis melodías, y en ocasiones lo complemento con lo 'antiguo'. Y sí, creo que ha habido más evolución musical que personal; en esta última, más bien madurez.

¿En qué otros proyectos andas metido en este momento?
Mujeres Con Raíz es otro proyecto en el que estoy desde 2015, y actualmente seguimos presentando el disco Las edades de la vida, pero ahora con arreglos hechos para banda de música.

Tiempo de espera, tu primer álbum en solitario, ¿qué tal fue? (In-quietud suena en Finlandia)
Tiempo de espera siempre será el primero, y eso es algo que me aportó muchas sensaciones y experiencias nunca vividas hasta ese momento. Todo lo que ocurrió en torno a él fue mucho más de lo que yo esperaba. Sí, hay programas de radio que siguen mi trayectoria, y uno de ellos está en Finlandia.

¿Está cumpliendo In-quietud con las expectativas puestas en él?
Sí, una vez más, siento que he hecho bien las cosas, y con eso como punto de partida, lo demás, casi todo, son satisfacciones. Cuando más de dos y cuatro personas te dicen que lo que oyen les transmite algo, las expectativas están cubiertas. Ahora queda cubrir las expectativas de poder defenderlo en directo.

¿A dónde van a parar las cosas que no se dicen?
Las cosas que no se dicen, en muchas ocasiones van a parar a lugares de nuestro interior que muchas veces no tienen salida, pero, con la necesidad de salir, se transforman y camuflan, y al final siempre salen.

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