07 de diciembre de 2020
07.12.2020
La Opinión de Murcia
Justicia

Los juzgados señalan los juicios más complejos ya para 2023 a falta del aluvión por los ERTE

Los tribunales murcianos asumen que a principios de 2021 comenzará a llegar la litigiosidad en el ámbito laboral que aún no se ha tramitado

06.12.2020 | 19:23
Sala de la Ciudad de la Justicia donde estaba previsto el juicio de 'El Karateca', aplazado y de momento sin una fecha fijada.

El coronavirus no ha dado lugar a retrasos exagerados, pues todos los procedimientos suspendidos en el confinamiento se reseñalaron ya.

La Audiencia Provincial de Murcia ha fijado algunos juicios, los más complejos y que se prevén largos, para el año 2023. De media en la Región, los juzgados de lo Social y lo Contencioso son los que llevan más retraso y han puesto señalamientos en 2022, informan desde el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia.

La fecha media para atender los procesos en los juzgados de primera instancia se va a mayo y junio del inminente 2021, añaden desde el órgano que preside Miguel Pasqual del Riquelme.

Hay juicios aplazados por la covid que, de momento, no tienen día fijado en el calendario. El más mediático, el de ´El Karateca´, un macrojuicio en el que se sentarán en el banquillo una treintena de personas acusadas de narcotráfico. Se intentó hacer en octubre y en noviembre, habilitando el salón de actos de la Ciudad de Justicia de Murcia para ello, pero al final se aplazó y, de momento, no tiene fecha nueva, confirman fuentes judiciales.

Con todas, sostienen desde el TSJ que la pandemia de coronavirus no ha supuesto un retraso exagerado a la hora de poner fecha a los procedimientos, ya que «todo lo que se suspendió durante tres meses, se reseñaló», explican. De esta manera, «se ha conseguido que tenga muy poca repercusión» la pandemia en el ámbito judicial, dado que los magistrados también trabajaron online en los meses de confinamiento.

No obstante, admiten desde el órgano judicial que «se espera una litigiosidad, por los ERTE, que todavía no ha llegado», y que se estima para principios de 2021.

De hecho, se da la circunstancia de que «en algunas jurisdicciones está entrando menos» trabajo que otros años.

Cabe recordar que el plan de Desescalada o Reactivación de la Actividad Judicial del TSJ «recogía un paquete de indicaciones o recomendaciones y varios protocolos para la prestación del servicio público en condiciones compatibles con la preservación de la salud de todos». Se tenía en cuenta, por ejemplo, si la vista podía o no celebrarse por medios telemáticos, si la sala era de uso compartido, el aforo máximo que permita mantener la distancia de seguridad, la duración estimada de la vista y el tiempo que hacía falta para limpiar la sala.

Ascensión Martín, magistrada de lo Contencioso en Murcia y portavoz nacional de Juezas y Jueces para la Democracia, comenta que «para los juzgados que iban al día, la incidencia ha sido mínima» y que en estos tiempo de pandemia «no hay más atasco que en jurisdicciones ya atascadas».

Valora el «plan de choque del Ministerio para el auto refuerzo» y apunta que «los juzgados más afectados son Social, Mercantil y alguna cuestión puntual el Familia», al tiempo que destaca que, durante lo más duro de la pandemia, «estuvimos trabajando todos online». «Nosotros en la Sala en el primer semestre hemos puesto más sentencias que el año anterior», hace hincapié.

Por su parte, Lorenzo Hernando, juez decano de Murcia, augura que «en Social habrá un aumento importante» de trabajo en el caso de que comiencen a producirse despidos, aunque todo «depende de la situación económica». «Lo normal es que haya avalancha», reconoce.

«En Civil la avalancha está, con pandemia y sin pandemia. Había mucho y sigue entrando mucho», detalla Hernando, que espera que se ponga en marcha un plan del Ministerio para reforzar los juzgados, pues «para los que íbamos ya mal, por falta de jueces, puede ser catastrófico». Recuerda que «se ha creado en Juzgado de lo Mercantil en Murcia y otro en Cartagena», aunque, en su opinión, esto «no deja de ser una gota de agua, es insuficiente».

La Asociación Profesional de la Magistratura, por otro lado, apunta que «el parón» del primer estado de alarma, «que afectaba al derecho fundamental de los ciudadanos a obtener una tutela judicial, y que no era , a nuestro modo de ver, incompatible con otras medidas de salud y seguridad, generó entre nosotros una profunda preocupación», ya que «a la gran saturación de los juzgados, insuficientes en número y carentes de medios y personal suficiente, se añadía la cantidad de juicios suspendidos además de la gran cantidad de asuntos que se preveía iban a tener entrada como consecuencia de la propia situación de la pandemia y la crisis económica» derivada de la sanitaria.

«Es cierto que, en algunas jurisdicciones, más afectadas por la situación económica, se están señalando juicios a más de un año vista, llegando en asuntos complejos a dos años. Desde la Asociación Profesional de la Magistratura recordamos la necesidad de reivindicar la creación de juzgados, y la dotación de medios personales y materiales suficientes para corregir los déficits estructurales que existen», apunta Fátima Saura, portavoz en Murcia de esta organización.

«Yo partiría de una frase de Séneca: ´Nada se parece tanto a la injusticia como la justicia tardía´», opina el abogado murciano José Antonio López Jiménez, que tiene claro que «sobre todo el ámbito laboral y penal, esto no debería ser así, puesto que crea indefensión al ciudadano».

En su opinión, «en especialmente asuntos como despidos, los juicios deberían salir antes de tres meses, por la situación social de desamparo que en muchos casos queda el trabajador».

«Igualmente, en el ámbito civil, los pleitos de familia también deberían ser urgentes para velar por el interés del menor sobre todo, que no quede desatendido», hace hincapié.

Otro abogado murciano, Pablo Martínez, subraya que «si no hay dotación de medios nada servirá para agilizar la Justicia». «En la actualidad, por poner ejemplos, falta al menos en la Región un Juzgado de Vigilancia Penitenciaria y faltan magistrados en las secciones penales», explica. Además, «las causas con jurado también se alargan en el tiempo más de lo que debieran. Si eres el acusado te puede beneficiar, pues eso implica una objetiva atenuante de dilaciones indebidas que debe llevar a una importante rebaja de la pena; pero también te puede perjudicar si has rehecho tu vida y, al cabo de los años, tienes que cumplir un delito cometido hace diez cuando eras una persona distinta. La perspectiva si eres la víctima no mejora mucho: tal retraso impide cerrar heridas o ver resarcido tu daño».

«La Ciudad de la Justicia ya se quedó pequeña»

Desde el punto de vista del abogado José Antonio López Jiménez, «debería redoblarse el numero de juzgados que existen», dado que «la Ciudad de la Justicia ya se quedó pequeña apenas se inaguró hace ya ocho años».

También consciente de la falta de medios humanos y materiales, los profesionales de la Asociación Profesional de la Magistratura ponen el acento en que «hoy podemos valorar en positivo y reconocer el esfuerzo de todos los jueces y funcionarios para que el efecto de dicho parón (el del primer estado de alarma) no afecte al derecho de los ciudadanos».

Que en la Región faltan juzgados es algo que recuerda cada año el presidente del TSJ, Miguel Pasqual del Riquelme, cuando presenta la memoria del órgano que preside, que muestra el balance de la actividad de la Justicia murciana a lo largo de un año. La última memoria, presentada el pasado verano, revelaba que los juzgados de la Región arrastran la segunda tasa de congestión (1,61) más alta de España -que se emplea para medir la saturación de los órganos judiciales-, por detrás solo de Castilla La Mancha. El presidente del TSJ aludía entonces al riesgo de «desbordamiento» de los juzgados murcianos.
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