01 de febrero de 2020
01.02.2020
Sexualidad

Las mujeres de izquierdas tienen mayor deseo sexual, según un estudio

Asimismo, las españolas lideran el ranking mundial y un 10% de las encuestadas tienen poca motivación hacia las relaciones eróticas

01.02.2020 | 10:07
Las mujeres de izquierdas tienen mayor deseo sexual, según un estudio

Las mujeres con ideología de izquierdas son las que tienen un mayor deseo sexual con diferencias significativas frente a las de derechas y las de centro, que puntúan por igual y no hay diferencias entre ellas. Esta es una de las conclusiones que se extraen de un estudio realizado por el prestigioso psicólogo malagueño Francisco Cabello en lo que se ha convertido en la mayor investigación a nivel internacional sobre el deseo realizada hasta ahora. Ha constado de una encuesta entre 22.000 mujeres de habla hispana pertenecientes a 71 países de los cinco continentes y de la que también destaca el dato de que, de todos esos países, las mujeres españolas son las que mayor deseo tienen.

Los resultados de este novedoso estudio se han presentado esta tarde en el Museo del Patrimonio Municipal de Málaga, en un acto organizado por el Colegio Oficial de Psicología de Andalucía Oriental.

Deseo sexual hipoactivo

El primer dato importante es que solo un 10,27 por ciento de esas 18.530 mujeres tienen deseo sexual hipoactivo, es decir, poca motivación hacia las relaciones eróticas, ausencia de pensamientos o fantasías sexuales, o muy poca frecuencia de estas. Se trata de un dato que contrasta con la media publicada hasta ahora en otros estudios. Francisco Cabello explica que "ninguna patología, como diabetes, hipertensión o depresión -que son las más frecuentes- supera el 26 por ciento. Si entendemos el deseo sexual hipoactivo como una enfermedad, sería muy raro que fuera una media tan alta como se había dicho hasta ahora". La clave está en haber quitado del estudio los conflictos de pareja como causa de la falta de deseo. "Realmente, el deseo sexual hipoactivo ronda ese porcentaje del 10,27 por ciento sin el conflicto de pareja".

Conclusiones curiosas

Del estudio, el doctor Cabello explica que se pueden extraer conclusiones muy curiosas. Una de ellas es que las mujeres que se califican como poliamorosas, que suponen un pequeño porcentaje del total, "son las que tienen los niveles más altos de deseo. Y le siguen a continuación las mujeres que tienen pareja, pero no conviven con ella. Desde el punto de vista erótico, ese sería el mejor modelo de pareja".

Respecto a la orientación sexual, el estudio refleja que "las bisexuales y las homosexuales tienen bastante más deseo, con diferencias significativas con respecto a las mujeres heterosexuales".

En cuanto al nivel de estudios, "las que presentan un mayor nivel de deseo son las mujeres que poseen estudios universitarios, seguidas de las que han estudiado Formación Profesional, después las que tienen estudios secundarios y las que menos deseo tienen son las que poseen estudios primarios. Es decir, a mayor nivel de estudios existe mayor deseo. También cabe destacar que, a nivel profesional, las mujeres con menor nivel de deseo son las amas de casa".

En referencia a la orientación política, "las mujeres con más deseo son las de izquierdas con diferencias significativas frente a las de derechas y centro, que puntúan por igual y no hay diferencias entre ellas".
Con respecto a la religión, "las mujeres que más deseo tienen son, con mucha diferencia, las que no tienen ninguna creencia religiosa, o sea, las no creyentes. Le siguen las adventistas, aunque son pocas en nuestra muestra, y después las cristianas no practicantes. Hay una gran diferencia entre las cristianas no practicantes con respecto a las practicantes, un 26 por ciento".

Otro dato interesante es el lugar de residencia, "ya que hay mayor deseo en las mujeres a medida que hay mayor número de habitantes en sus localidades".

Las españolas lideran el ranking

Han sido 22.000 mujeres encuestadas en países o localidades de los cinco continentes como Alemania, Anguilla, Antigua y Barbuda, Antillas holandesas, Antioquia, Argentina, Aruba, Australia, Austria, Bélgica, Bolivia, Bonaire, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Corea del Sur, Costa Rica, Cuba, Curazao, Dinamarca, Ecuador, El Salvador, Eslovenia, España, Estados Unidos de América, Finlandia, Francia, Grecia, Guatemala, Haití, Holanda, Honduras, Inglaterra, Irlanda, Islas Caimán, Islas Turcas y Caicos, Islas Vírgenes, Islas Vírgenes Británicas, Israel, Italia, Jamaica, Japón, La Guyana francesa, Malasia, Managua, Maracaibo, Marruecos, México, Nicaragua, Noruega, Nueva Zelanda, Palestina, Panamá, Paraguay, Perú, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Qatar, República Dominicana, Rusia, Salvador, Sint Maarten, Sudáfrica, Suecia, Suiza, Trinidad y Tobago, Turquía, Uruguay y Venezuela.

Pues bien, de las encuestas en todos ellos el estudio realizado por Francisco Cabello demuestra que las españolas son las que presentan un mayor deseo sexual.

Aversión al sexo

Un dato muy importante desde el punto de vista psicológico es que se ha desclasificado del DSM 5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) la aversión al sexo, que se produce en mujeres que les produce repugnancia, pese a querer tener relaciones sexuales por estar enamorados de su pareja, pero no pueden porque no resisten el olor, la idea de ponerse, etc. Incide Francisco Cabello en que ha sido desclasificado "porque el comité de expertos del DSM 5 refería que había pocos estudios referidos a la aversión, pero a nosotros nos sale una prevalencia del 2,5 por ciento. De cada cien mujeres, dos y media no pueden tener relaciones sexuales porque les produce aversión. Y hay una correlación entre el nivel de deseo bajo y la aversión".

Así, profundiza en el tema señalando que "el estado final de un deseo sexual hipoactivo suele ser la aversión sexual. Suele comenzar porque la mujer empieza por no encontrar el momento adecuado para tener relaciones sexuales, pero esa presión le lleva a tener cada vez menos deseo y, al final, sólo con escuchar a su pareja entrar por la puerta ya le entra dolor de cabeza o ganas de vomitar. Se llega a somatizar el rechazo y en esa situación ya estamos ante una aversión. Quitarlo de la clasificación del DSM 5 es una memez, porque es un cuadro que vemos todos los días en consulta y este estudio viene a demostrar que ha sido un gran error desclasificarlo".

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