08 de abril de 2019
08.04.2019
Educación

La Comunidad quiere incluir educación emocional como asignatura de libre configuración de Primaria

El objetivo es mejorar el rendimiento, disminuir las tasas de conflictividad en las aulas y los conflictos

08.04.2019 | 11:23
Adela Martínez-Cachá.

La Consejería de Educación, Juventud y Deportes está trabajando para incluir la educación emocional como una asignatura de libre configuración en todos los centros de Primaria de la Región de Murcia, según ha detallado su titular, Adela Martínez-Cachá.

Y es que, según la consejera, "se ha evidenciado la necesidad de desarrollar habilidades que respondan a necesidades personales y sociales no atendidas en las materias académicas ordinarias".

Escuchadas las propuestas de los centros educativos de Murcia "se ha decidido incluir el área de Educación Socio Emocional en el Decreto de materias del bloque de asignaturas de libre configuración autonómica que actualmente está en trámite, con la finalidad de dar cobertura curricular que facilite la práctica de la educación socio-emocional y apoye la labor del profesorado en este ámbito".

Para ello, se va a constituir un equipo de trabajo para desarrollar esta propuesta curricular y que aquellos centros que lo soliciten puedan impartir esta materia. Esta iniciativa se trabajará también en las Comisiones de Directores de Primaria.

Esta asignatura 'Educación Socio-Emocional' llegará primero al alumnado matriculado en centros de educación especial y aulas abiertas especializadas de centros ordinarios, porque su desarrollo está más avanzado, su currículo ya se ha diseñado por profesores expertos y el decreto que la regulará está en trámite. Se espera que esta materia esté implementada en los centros educativos el próximo curso.

Esta materia "se configurará como un área con carácter inclusivo, integral, reforzador de los aprendizajes de las demás áreas y, especialmente, dirigida a ofrecer una respuesta concreta de las necesidades educativas relacionadas con el desarrollo de las capacidades cognitivas y emocionales de todo el alumnado", según ha explicado la consejera.

Se trata de una propuesta curricular para desarrollar a lo largo los cursos 4º, 5º y 6º de Primaria a través de un planteamiento secuencial y jerarquizado que profundiza en aprendizajes para lograr alumnado socioemocionalmente competente.

Los expertos hablan

Distintos expertos consultados han resaltado la importancia de trabajar la educación emocional, ya que se ha comprobado científicamente que los resultados académicos de los niños mejoran.

Además, consideran que la formación del profesorado debe ser imprescindible, ya que si no están formados no pueden ser "modelos competenciales" para el alumnado, según afirma María Dolores Hurtado, profesional del Equipo de Dificultades de Aprendizaje de la Consejería, que considera que la educación emocional "debería de ser una asignatura obligatoria".

Y es que, explica, en materia de convivencia en los centros educativos "vamos muy mal y el principal problema que hay precisamente en los centros es ese".

"El profesorado está muy obsesionado en dar estándares y contenidos congnitivos. De hecho, en Primaria hay 14 objetivos generales que tienen que ser el referente para estos profesionales y de esos, cinco tienen que ver con educar en valores, respeto, tolerancia, saber resolver conflictos", ha señalado.

Opina Hurtado que debería de ser obligatoria, precisamente "para conseguir cinco objetivos generales que están bien claros". Además, advierte, "el conocimiento no se construye si no hay una base de motivación, si el niño no está bien emocionalmente", de manera que lamenta que "se dedique mucho tiempo a unos contenidos y no a la base para construir esos contenidos".

En esta línea, la experta en educación emocional Ana Peinado pone de manifiesto que todo este tema de la educación emocional "debería de tener en cuenta en todos los centros y en Murcia, cada vez son más los que se forman en este tema".

De hecho, ha confesado que "hay mucho interés, ya que se ha comprobado que aplicar programas de educación emocional mejora el rendimiento, disminuye las tasas de conflictividad en las aulas y los conflictos, que los alumnos tengan menor frustración y una mayor motivación". En los centros donde se aplica, resalta, "los resultados son evidentes".

Sin embargo, considera que no debe de ser una asignatura evaluable, debido al temor que pueda despertar en los niños "a la hora de ponerle una calificación en la competencia emocional", ya sea en autocontrol, autoestima, "puede ser totalmente contraproducente", indica. Además, recuerda que antes de que fuera una materia no evaluable en los colegios "sería imprescindible que los profesores se formaran".

Para Mari Sol Martínez, directora del Equipo de Convivencia de la Consejería y coordinadora del Programa Educación Responsable, la inteligencia emocional "es fundamental para prevenir problemas de convivencia e interpersonales entre alumnos, como el acoso".

A su juicio, el trabajo emocional "es fundamental para trabajar la parte emocional en alumnos, sobre todo porque muchas de esas problemáticas emocionales (aislamiento, niños que no saben gestionar su frustración o ira, que no saben expresar sus emociones y dificultad en relacionarse con los demás) tienen luego consecuencias en el ámbito escolar".

Por ello, Peinado ha destacado que todos los centros con los que se ha trabajado en esta materia "han continuado en educación emocional, no hay ni uno solo que haya empezado en esa línea y la haya dejado".

"Al final se unirán todos los centros, porque si la Consejería no lo hace, los propios centros lo acabarán haciendo, ya que se está viendo que hacen actividades en las horas de tutoría aunque no haya una asignatura obligatoria", indica, para después advertir que "la revolución está viniendo de abajo a arriba y es mejor que la Consejería se suba al carro".

Educación responsable

La coordinadora del Programa de Educación Responsable ha resaltado el carácter innovador del mismo, que desde el curso académico 2014-15 se desarrollando en 28 centros educativos de la Región, en coordinación con la Fundación Botín, y del que se benefician cerca de 7.000 alumnos y más de 400 profesores.

A través de este programa se introduce la inteligencia emocional y social y el desarrollo de la creatividad en las aulas, con el fin de dar respuesta a las necesidades y demandas del sistema educativo.

"Lo innovador de este programa es la sistematización que se hace. Implementación en el centro en cascada, de tres o más años y al principio empieza un grupo pequeño y en cascada se van incorporando más profesionales y a su vez llegan a más alumnos", ha señalado.

También ha explicado que se trabaja desde cuatro áreas. En primer lugar, el banco de herramientas, es decir, en tutoría se trabaja el tema de la atención emocional y autoestima. "Es importante que los alumnos adquieran todo ese trabajo de las emociones que, a veces, no lo traen de casa".

También se trabaja desde la literatura con textos en virtud de un banco de libros que se crea previamente. En plástica o educación artística y en música a través de los instrumentos, todo a través de las emociones, ya que "hay niños que no brillan en la parte académica, pero sí en la artística y emocional"; todo eso con la participación de la familia.

Por último, Juan García, orientador del IES Ramón y Cajal de Murcia, opina que la educación emocional "no debe tener un carácter restrictivo", ya que lo importante es que todas las asignaturas "estén inmersas en todo el desarrollo socioemocional".

La propuesta es trabajar desde modelos de proyectos y que en esos proyectos, "el eje emocional tenga identidad, tanto el emocional como el creativo" e ir introduciendo actividades que "conecten con lo cotidiano y la realidad de proyectos funcionales, pero que no se vea como un parcheado, sino que entre de una manera natural". "Se tiene que crear una cultura en equipo para compartir y trabajar las emociones durante todo el proceso educativo", ha finalizado.

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