20 de diciembre de 2018
20.12.2018
La Opinión de Murcia
CHS

Obras en el canal de drenaje para evitar que inunde Los Alcázares

La CHS acaba de terminar el proyecto, que iniciarán en enero, para darle más capacidad al cauce y elevar los pasos de vehículos - La inversión será de 400.000 euros y los trabajos durarán 2 meses

19.12.2018 | 22:15

El objetivo es minimizar al máximo las inundaciones en el municipio de Los Alcázares cuando se produzcan lluvias torrenciales. El presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), Mario Urrea, presentó ayer a los representantes de la corporación municipal el proyecto realizado para mejorar la capacidad de desagüe del canal de drenaje de riego, el D-7, que está aguas arriba del municipio.

«El proyecto tiene dos fases, y la primera y más inmediata esperamos que comience en enero, las obras durarán dos meses y se va a invertir 400.000 euros», explicó Urrea. El D-7, que tiene una longitud de 3.375 metros, es uno de los canales principales de la infraestructura del postrasvase del Tajo-Segura que cruza parte del Campo de Cartagena. Va casi paralelo a la autopista AP7, está construido a cielo abierto, capta las escorrentías aguas arriba de Los Alcázares y desemboca en la rambla del Albujón, que a su vez confluye en el Mar Menor.

En la primera fase del proyecto se va a devolver al canal su profundidad, que es de 2 y 3 metros dependiendo de la zona, y que se ha visto reducida por los aterramientos tras las escorrentías, con lo que ganará en capacidad.

Además se va a reponer la mampostería lateral, que es la que aguanta el impacto del agua, y que también está dañada. Y se van a elevar los cinco pasos para vehículos, «para que corra mejor el agua». También se va a limpiar el canal en su entrada para que sea capaz de captar todo el agua que le llegue.

Nuevo canal

Una segunda fase del proyecto, «cuya ejecución puede llevar más tiempo», prevé la construcción de otro canal de desagüe, que parta del D-7 y que, utilizando caminos municipales, desemboque en la rambla de las Pescaderías, y de ahí al Mar Menor.

El nuevo cauce tendría una longitud de unos 2 kilómetros, y necesitaría usar terrenos privados en uno de sus tramos, por lo que sería necesario realizar expropiaciones de terrenos. Aunque en principio también sería al aire libre, no se descarta que termine siendo entubado. Además, se prevé construir dos nuevas compuertas que liberarían agua hacia el canal perimetral del campo de golf de la zona.

«Con esta obra lograríamos dos vías de evacuación del agua procedente de las escorrentías, que haría más difícil el desbordamiento del D-7», apuntó Urrea.

La reunión en la que se presentó el proyecto se produjo ayer en el Ayuntamiento alcazareño y participaron, además de Urrea, el delegado del Gobierno, Diego Conesa, el alcalde de la localidad, Anastasio Bastida, y los portavoces de los grupos de la oposición.

El proyecto se ha diseñado en colaboración con los técnicos municipales.

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