Prueba

BMW M135i 3p, como un diablo

Razonablemente discreto hasta que arranca su motor, el Serie 1 más veloz también es apto para el día a día

15.02.2016 | 17:23
El M135i corre como un diablo, no obstante, y esto llama la atención, se puede usar a diario porque su enorme poder es dosificable y encima resulta cómodo; eso sí, hay que tener en cuenta el sonido deportivo

En una familia llena de versiones de altos vuelos, brilla con luz propia la que está firmada con la letra ´M´, que se alza como el tope de gama con sus diabólicos 326 CV. El más radical de los Serie 1 corona un conjunto de mecánicas que comprenden cuatro variantes más de gasolina (116i de 109 CV, 118i de 136 CV, 120i de 177 CV y 125i de 218 CV) y tres de gasóleo (116d con 116 CV, 118d con 150 CV y 120d con 190 CV). Las cadenas cinemáticas animan una carrocería de 4,32 metros de largo, disponible en formatos de tres y cinco puertas. Para esta ocasión contamos con una unidad de pruebas de tres puertas, que enfatiza todavía más la deportividad de este prodigio de la dinámica: el BMW M135i.
Por fuera hemos de fijarnos en las defensas y las llantas, que son específicas, pero en general podría pasar por cualquier otro Serie 1 al que se le ha puesto el kit de apariencia deportiva. Es en la vista trasera, donde aparece una discreta ´M´ acompañando al nombre de la versión, donde nos damos cuenta de que estamos ante algo ´gordo´.

Y bien cierto que es. Bajo el capó se encuentra uno de los mejores bloques fabricados por la marca, que cubica tres litros con seis cilindros en la clásica configuración en línea que emplea el fabricante. Sus cifras lo dicen todo: 326 CV, un par de 450 Nm disponibles entre 1.300 y 4.500 vueltas y una aceleración hasta los 100 km/h desde parado en 5,1 segundos (la punta de velocidad se limita electrónicamente a 250 km/h), lo que le convierten en uno de los compactos más rápidos del mercado.

La puesta al día que remodeló al Serie 1 a mediados del año pasado benefició a toda la gama y ha permitido que nuestro protagonista de hoy pueda adoptar un divertidísimo cambio manual de seis relaciones, al tiempo que le hace sumar 6 CV más. La caja de cambios señalada tiene un tacto tan goloso por su precisión que nos olvidamos de momento de la opción automática de ocho marchas (a no ser que practicáramos mucha ciudad), y tiene un sobreprecio de unos 2.800 euros. Si se elige con esta posibilidad, por unos 1.600 euros más podemos dotarle de la tracción total xDrive, deseable porque así repartimos la enorme fuerza del motor entre las cuatro ruedas. De todos modos, la afinada electrónica del M135i siempre está pendiente del pie derecho (entre otros muchos factores) y aparece cuando es necesario para mitigar sustos en nuestros desmanes, y eso que el coche invita a jugar con el acelerador. Capaz de abordar curvas con una motricidad superior a la media, conviene templar los ánimos en programas deportivos porque vamos más rápido (la respuesta es más radical), al tiempo que se retrasa la entrada de las ayudas electrónicas. También es posible desconectarlas, pero no lo vemos muy aconsejable, a no ser que seamos muy diestros al volante (y mejor en circuito, claro está). Hay más modos de conducción, además de los programas ´rácing´, para ir más relajados y de paso ahorrar un poco. Al hilo de esto, y como es natural, un coche con este tipo de motor y estas prestaciones tiene que tener un consumo no muy bajo, pero en esta ocasión nos sorprende con un gasto homologado de 8 litros cada 100 km. Este valor nos ha subido un poco en nuestras pruebas, pero ha seguido siendo una cifra más que coherente para un compacto de este corte.

Por lo demás, el M135i es un coche muy bien hecho, que dispone de un interior mejor para cuatro que para cinco (por la forma de la bancada trasera) y con un maletero de 360 litros de capacidad. La actualización a la que hacíamos referencia mejoró aún más la apariencia de algunos materiales y mandos, pero las cotas de habitabilidad y la buena postura al volante (se puede situar el asiento muy bajo, como en los deportivos de más precio) permanecen intactas.

El BMW M135i, al ser el tope de gama, va vestido con las últimas tecnologías del fabricante en materia de ayudas al manejo y multimedia, como la pantalla del salpicadero de hasta 8,8 pulgadas, el asistente al aparcamiento, el reconocimiento de señales de tráfico, el programador de velocidad activo que puede detener el coche, la cámara de visión trasera o la navegación con información de eventos de tráfico en tiempo real.
El precio del BMW M135i manual es de 44.450 euros. Si lo preferimos con la caja automática de ocho velocidades, el coste sube hasta los 47.220 euros, y si le añadimos la tracción total xDrive, el precio es de 48.850 euros.

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