Escritora 

Rosa Ribas: "Detesto la casquería, disimula la falta de originalidad"

"Aunque siempre he escrito y me ha gustado contar historias, no hace tanto que he empezado a publicar. En enero de 2006 apareció mi primera obra, la novela histórica El pintor de Flandes, que ha sido reeditada en bolsillo"

05.09.2016 | 04:00
Rosa Ribas: "Detesto la casquería, disimula la falta de originalidad"

Con motivo de la celebración del ciclo Cartagena Negra, que tendrá lugar en la ciudad portuaria entre el 6 y el 10 de septiembre, LA OPINIÓN publica hasta entonces un cuestionario con los autores participantes.

¿Por qué escribir novela negra? ¿Qué le hizo decantarse por este género?
Vaya, tengo que empezar la entrevista con una frase ya algo tópica, pero como corresponde a la realidad, allá voy: no decidí escribir género negro, me descubrí escribiendo género negro. Porque en él encontré los instrumentos que necesitaba para contar del modo que yo quería la historia que tenía en mente cuando escribí Entre dos aguas. Tampoco me había planteado empezar ahí una serie de novelas, pero el personaje de Cornelia Weber-Tejedor me creció tanto durante la escritura de esa primera novela que decidí seguir con ella. Ahora ya apareció Si no, lo matamos, la cuarta de la serie y estoy retrasando un poco la escritura de la próxima porque será la última y las despedidas siempre son difíciles. Como he notado al escribir Azul marino, con la que cerramos la trilogía de Ana Martí.

Mencione un autor del género que podamos considerar de culto para usted.
Patricia Highsmith, por su refinada maldad.

¿A qué personaje, policía o detective le hubiese gustado crear?
A ese pedazo de amoral que es Ripley.

¿Prefiere la sangre o la psicología en sus novelas?
Desde luego, la psicología. Detesto la tendencia a mostrar asesinatos cada vez más brutales que se aprecia en parte de la literatura negra, el recrearse morbosamente en la crueldad, la casquería que disimula la falta de originalidad de los argumentos, en definitiva, la trivialización de la sangre.

¿Algún arma preferida a la hora de matar?
El lápiz, por supuesto.

Valore la novela negra española frente a la de otros países.
Usando la vieja terminología, es un género en vías de desarrollo. Hay una presencia creciente de autores españoles en las librerías, el género se abre a nuevas formas no estrictamente canónicas, lo que es una señal de buena salud. Otra tendencia positiva es el número creciente de autoras de novela negra, si bien aquí estamos en un nivel de subdesarrollo si lo comparamos con el mundo anglosajón o con Alemania.

¿Qué le ha impulsado a asistir a Cartagena Negra, conocía ya estas jornadas?
También con los festivales literarios funciona el boca-oreja, y los compañeros que estuvieron en la primera edición me hablaron muy bien de estas jornadas. Así que me alegro muchísimo de poder estar en breve aquí.

¿Qué opina del boom de festivales negros que hay en España?
Me parece estupendo que la novela negra esté ganando tanta visibilidad y que esto se refleje en encuentros de autores y lectores. Pienso, además, que los nuevos festivales tienen una excelente base en los festivales pioneros, a la vez que suponen una renovación de los formatos, que considero muy necesaria. Los festivales son un modo de cuidar a uno de los públicos lectores más fieles, el de la novela negra y ojalá de hacer que este público crezca, porque, no nos engañemos, el boom de la novela negra en España es más un deseo que una realidad consolidada.

¿Hay algún tema que no trataría nunca en sus novelas?
Decir ´nunca´ es demasiado tajante. Además, basta con que menciones un tema que ´nunca´ tocarías para que te pongas a pensar por qué nunca lo tratarías y puede suceder que acabes interesándote por él. Pero sí que puedo decir que hay temas que no me atraen en absoluto, como, por ejemplo, los asesinatos en serie, productos de mentes enfermas. Cuando escribo novela negra, me interesan los motivos de los crímenes, tratar de aproximarme a las razones por las que las personas llegan a cometer asesinatos, qué lleva a alguien a ese acto de violencia extrema.

¿Cree que la realidad supera a la ficción como fuente de argumentos negros?
Siempre. Incluso cuando crees que tienes una trama o un personaje absolutamente descabellados, la realidad te supera. Hasta el punto de que muchas historias reales no son válidas para la ficción porque llevadas al papel resultan inverosímiles.

¿Qué le diría a un lector que no conozca su obra para que se acerque a sus novelas?
No lo sé. Soy muy mala para estas cosas. Tendría que copiar aquí lo que pone en las fajitas de las novelas.

¿Cuál es, si se puede confesar, el siguiente crimen que tiene en mente?
La próxima novela que publicaré es Azul marino, que cierra la trilogía que he escrito a cuatro manos con Sabine Hofmann situada en la España de los cincuenta. La obra que tengo ahora entre manos es una novela corta, que no será de género negro sino una combinación de novela histórica y fantástica. Pero más no puedo contar.

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