La Guardia Civil, en colaboración con el FBI y las autoridades marroquíes, ha detenido este viernes en Barcelona a un presunto yihadista que se preparaba para cometer algún tipo de atentado. Se trata, según los investigadores, de un lobo solitario de nacionalidad marroquí al que se controlaba desde hace cuatro años, pero no ha sido hasta el actual estado de alarma cuando se ha radicalizado de forma peligrosa. Sospechan que sus salidas de casa en pleno confinamiento eran para buscar objetivos.