El cierre del hospital de Ifema ha dejado imágenes muy emotivas pero también otras algo impropias del estado de alarma. Mientras la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, hablaba de “responsabilidad”, cientos de personas se arremolinaban a su alrededor. Fotos, apretón de manos o incluso el reparto de bocadillo de calamares. La oposición ha criticado las imágenes que, según ellos, contrastan con las normas de distanciamiento social. La Delegación del Gobierno de Madrid ya ha abierto una investigación por la posible vulneración del estado de alarma.