Así trasladaron un cuadro de El Greco de cuatro metros de altura para su restauración

Lucía Feijoo Viera

Así trasladaron un cuadro de El Greco de cuatro metros de altura para su restauración

El Monasterio de San Lorenzo de El Escorial ha despedido temporalmente a uno de sus huéspedes más ilustres y, paradójicamente, más incomprendidos. El Martirio de San Mauricio y la Legión Tebana, la obra con la que Domenico Theotocopoulos, El Greco, pretendió conquistar la corte de Felipe II, ha viajado a Madrid para someterse a una restauración histórica.

Este traslado no es un mero trámite logístico, sino el inicio de un proceso de rescate técnico que permitirá limpiar los siglos de barnices oxidados que hoy velan la mirada del santo y la vibrante paleta de colores ácidos que definen el genio del cretense.

Un operativo de precisión para un gigante del manierismo

El traslado desde las Salas Capitulares de El Escorial hasta la Galería de las Colecciones Reales ha exigido un despliegue de ingeniería y delicadeza. Con casi cuatro metros y medio de altura y tres de ancho, el lienzo es un gigante que requiere la intervención de más de diez profesionales especializados.

La obra será intervenida por Rafael Alonso, restaurador de referencia que ha devuelto la vida a más de 90 piezas de El Greco. El objetivo es ambicioso: eliminar los repintes ajenos y, sobre todo, retirar el óxido de los barnices que actualmente restan profundidad a la composición y apagan esos amarillos, azules y rosas que parecen emanar una luz eléctrica propia.

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