Algunas advertencias de la Guardia Civil parecen sacadas de una película de suspense, de esas en las que los delincuentes idean planes tan elaborados que resultan casi imposibles de creer.
Sin embargo la realidad demuestra que muchas de estas situaciones no solo ocurren, sino que lo hacen con más frecuencia de lo que se piensa.
La capacidad de los ladrones para adaptarse y encontrar nuevas formas de engañar a sus víctimas es un problema constante, y por eso las fuerzas de seguridad insisten en alertar a la población sobre los métodos más utilizados.
Uno de estos engaños, que podría parecer irreal si no fuera porque ya ha afectado a varias personas en el país, es el conocido como "método de la siembra": se trata de una estrategia basada en la distracción, especialmente efectiva en lugares donde las personas están más desprevenidas, como aparcamientos de supermercados y cajeros automáticos.
Según ha informado la Guardia Civil a través de sus redes sociales los delincuentes trabajan en parejas o pequeños grupos y eligen cuidadosamente a sus víctimas. Generalmente buscan a personas que acaban de hacer una compra o que están sacando dinero, momentos en los que suelen estar concentradas en otras tareas y menos atentas a su entorno.
El truco consiste en lanzar un objeto, como unas monedas o unas llaves, cerca de la puerta del conductor o del lugar donde se encuentra la persona. Luego, uno de los ladrones se acerca y le dice que se le ha caído algo, obligándola a mirar hacia abajo e inclinarse para recogerlo. Es en ese breve instante de distracción cuando su cómplice aprovecha para abrir la puerta del coche y robar bolsos, carteras u otros objetos de valor. En el caso de un cajero, pueden intentar sustraer el dinero recién retirado.
Recomendaciones para evitar ser víctima
Para evitar este tipo de robos, la Guardia Civil ha insistido en la importancia de mantener la atención en todo momento y no confiarse, especialmente en situaciones que parecen rutinarias. Recomienda no dejar el coche abierto ni sin vigilancia, aunque solo sea por unos segundos, y estar atento a cualquier comportamiento sospechoso en los alrededores.
Este tipo de delitos demuestra que los ladrones están siempre buscando nuevas formas de aprovechar los descuidos de la gente. Por eso, aunque pueda parecer exagerado, mirar al suelo antes de subir al coche podría evitar más de un disgusto.