En la clausura de unas jornadas tituladas 'Diálogo Digital Popular', Rajoy insistió en que lo que a él le gusta es "debatir sobre el futuro y lo que importa" y no sobre "si España es una nación o 17" o iniciativas como la alianza de civilizaciones, en referencia a los últimos cuatro años de Gobierno socialista.

En una intervención en la que no aludió a la controversia generada en torno a la elaboración de las listas electorales, Rajoy celebró debatir en torno a las nuevas tecnologías y rechazó anclarse en "la memoria histórica". "Este tipo de actos me suben la moral, si cabe que se me pueda subir aún más", bromeó.

Por ello, insistió en la necesidad de avanzar en el desarrollo tecnológico de España "a diferencia de otros recientes diálogos o alianzas que hemos vivido los últimos días". Así, alabó Internet como un "motor de la libertad y el progreso" y recordó que existe un "vínculo muy estrecho" entre el desarrollo de la tecnología y el de la estructura social.

El presidente del PP recordó que las nuevas tecnologías se han convertido en un instrumento habitual en la vida de los ciudadanos y han potenciado además su capacidad para participar en la vida política, económica y cultural. "En 15 años hemos cambiado la forma de comunicarnos, trabajar, comprar y divertirnos".

Por ello, criticó la labor del Gobierno durante los últimos cuatro años de legislatura y defendió que su postura no es un juicio de valor sino "puro reflejo de una realidad objetiva". Según afirmó, el Ejecutivo ha dejado pasar "una oportunidad única" para "sintonizar con las necesidades tecnológicas de nuestro tiempo".

DESARROLLO DE LA BANDA ANCHA.

El líder del PP comparó esta situación con la de la economía y lamentó que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha "malgastado la herencia económica de 2004" y "no ha sido capaz" de desarrollar ninguna reforma. "Sentarse a ver lo bien que están las cosas es el mejor procedimiento para que dejen de estar bien", argumentó.

Por ello, Rajoy se comprometió a recuperar la "posición aventajada" que España tenía en el año 2003 a través del desarrollo de la banda ancha y la implantación de la tecnología wifi en infraestructuras como aeropuertos o centros educativos. Además, apostó por llevar el wifi a todos los pueblos de más de 20.000 habitantes en los próximos cuatro años.

El líder del PP recordó el retraso de España "para sumarse" a la revolución industrial en el siglo XIX, lo que "lastró" su desarrollo económico, social y "la libertad y el progreso del país" y auguró que esta vez "el país llegará puntual a esta cita" con las nuevas tecnologías.

"España no debe estar anclada en el memoria histórica, sino que tiene que preparar la historia del futuro", insistió para emplazar a continuación a "olvidar la agonía y falta de iniciativa" del que a su juicio ya supone "el gobierno saliente".

En este sentido, destacó la necesidad de sentar las bases del desarrollo tecnológico "sin improvisaciones", algo que "hace más urgente" la "falta de productividad de la economía española". Para ello, prometió un plan tecnológico que "relance" la competitividad del país, algo que, para él, es "el sinónimo de bienestar y riqueza de todos los españoles".

Rajoy también se refirió a la polémica creada en torno al canon digital y se comprometió a su supresión si gana las próximas elecciones generales, aunque reconoció ser "consciente" de que los creadores deben poder vivir de sus propias obras.

Sin embargo, defendió que la vía para hacerlo no es un canon que se imponga "indiscriminadamente" a los ciudadanos y señaló que "el propio desarrollo tecnológico" establecerá fórmulas "más justas" para remunerar a los autores, a quienes aseguró que sus derechos de propiedad serán protegidos "adecuadamente".

DE POLÍTICA ANALÓGICA A DIGITAL.

Para todo ello, apostó por pasar "de una política analógica a una política digital" a través de una serie de iniciativas entre las que se incluye un trabajo "coordinado y en línea" de todas las administraciones públicas.

Además, el presidente 'popular' se comprometió a escuchar las propuestas de todos los ciudadanos, para lo que se ha puesto en marcha la página web www.dialogodigitalpopular.com. "Internet no nos preocupa, vemos en esta herramienta un instrumento poderosísimo al servicio de la libertad", argumentó.

En este contexto, reconoció que España "tiene muchos retos en el futuro" e indicó que uno de los más importantes es el cambio tecnológico, que, según señaló, debe ser "sereno pero profundo". "Este es el reto y no otro, España es un gran país y cuando se le han presentado objetivos lo ha hecho", insistió.

"En estos cuatro años no se nos ha convocado a nada --continuó--. Sólo a discutir cuántas naciones somos o cómo quitamos competencias al Estado, se nos ha convocado a discutir sobre nuestra historia y eso es malo para España".