28 de enero de 2020
28.01.2020
Cuerpo humano

Curiosidades sobre el color de los ojos, ¿cómo se decide?

Nadie en el mundo tiene el mismo color de ojos, ni siquiera entre dos hermanos

28.01.2020 | 10:23
El color de los ojos es único en cada persona.

El color de los ojos es único en cada persona. Igual que la huella digital. Se fija en el momento de la concepción y es resultado de un "juego de azar familiar", fruto de la herencia genética que hemos recibido, pero no sólo de nuestros padres, de varios de nuestros antepasados.

Así, nadie en el mundo tiene el mismo color que tú, ni siquiera entre dos hermanos con los mismos padres que tengan los ojos azules. Es imposible que estos sean idénticos. La forma en la que ese color se manifiesta en los ojos es única y no la tiene nadie más que tú.

"El color del ojo humano depende de una multiplicidad de genes. Los científicos tienen una buena comprensión de un par de estos genes, que determinan los colores de ojos más comunes: cafés, azules y verdes. Pero aún están explorando cómo se desarrollan otros colores como el avellana, el azul grisáceo y otras combinaciones", explica en este sentido la Academia Americana de Oftalmología (AAO).

Desde el Instituto Catalán de la Retina (ICR) sostienen que pese a la creencia popular de que el color de los ojos es fruto de una mezcla de los colores de los progenitores o de los abuelos, esta afirmación "no es cierta", puesto que en el proceso juegan un papel importante distintos genes de cada progenitor. "Podríamos decir que el resultado es como un juego de suerte y azar", matiza por su parte la AAO y ve posible que dos padres de ojos azules tengan, por ejemplo, un hijo con ojos de color café.

En concreto, el ICR indica que el color de los ojos depende de la cantidad y la distribución de un pigmento marrón llamado 'melanina', situado en el iris. "Cuanta mayor sea la cantidad de melanina, los ojos serán marrones. Cuanta menos melanina tengan, más claros serán los ojos. La cantidad y la distribución de este pigmento es lo que hace único cada color de ojos. Por ese motivo, aunque una persona comparta con familiares suyos un color de ojos similar, nunca será exactamente igual", advierte.

Desde la Academia Americana de Oftalmología señalan que casi todos los bebés nacen con los ojos azules y señalan que estos pueden oscurecerse durante los primeros 3 años de vida si se desarrolla la melanina.

"Si ambos padres tienen ojos de color café, lo más probable es que los hijos tengan también ojos de este color. El color de ojos más oscuro tiende a ser el predominante por lo que, en la mayor parte de los casos, el color café es más frecuente que el verde, y el verde suele ser más frecuente que el azul. Pero esto no significa que un niño nacido de un padre con ojos de color café, y otro con ojos azules, siempre vaya a tener los ojos de color café", añade.

El ICR recuerda aquí que algunas personas tienen albinismo, es decir, una ausencia o falta de melanina en la piel, en el pelo y también en el iris, lo que hace que estas personas tengan los ojos de un color azul muy claro (cuando hay poca melanina), o incluso de color rosa o rojo, en los casos más raros en los que el iris tiene una falta absoluta de melanina, debido a que los vasos sanguíneos son visibles.

Otras personas, según continúa, pueden tener el iris de cada ojo de un color distinto, una condición que se conoce como 'heterocromía' y que puede ser de distintos tipos, además de que puede estar presente al nacer o puede desarrollarse más adelante en la vida.

Más curiosidades

Desde la AAO señalan a su vez que los ojos marrones son los más comunes en mundo, y de hecho, el 50% de las personas los tienen de ese color. Mientras, menciona que todas las personas con ojos azules tienen una característica genética específica que demuestra que comparten un ancestro común.

Además, subraya que, mientras los ojos de color marrón o café obtienen su color de la melanina, el mismo pigmento que da color a su piel, los azules no tienen pigmento azul en ellos y obtienen su color de la misma forma en la que lo hace el agua, y en la misma en la que lo hace el cielo, dispersando la luz de manera que ésta se refleja hacia afuera una mayor cantidad de luz azul.

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