26 de enero de 2020
26.01.2020
Vida sana

Trabajar con bajas temperaturas: claves para evitar riesgos

El frío puede fomentar la aparición de trastornos musculo-esqueléticos, afecciones respiratorias o provocar hipersensibilidad

26.01.2020 | 04:00
Trabajar con bajas temperaturas: claves para evitar riesgos

El estrés térmico, la hipotermia y la congelación son los principales riesgos que amenazan a los trabajadores que desempeñan sus puestos de trabajo en el exterior. Sus principales síntomas son escalofríos, cansancio, pérdida de la coordinación y estado de confusión, cólicos, afecciones respiratorias, alergia al frío, entre otras.

Las bajas temperaturas son un factor de riesgo para un gran número de colectivos, como el de la obra pública y la construcción, el sector agrícola y el sector alimentario, que realizan la mayor parte de su trabajo en el exterior.

La Asociación de Empresas de Equipos de Protección Individual (Asepal) recuerda que conviene estar preparados y llevar los equipos de protección individual (EPI) adecuados. En el ámbito laboral, la exposición al frío y a la lluvia puede ser evaluado como riesgo, ya que tiene una incidencia clara sobre la salud y seguridad de los trabajadores. Por ello, es determinante para su protección el uso adecuado de EPI conforme a lo establecido en el RD 773/1997 y cumplir los requisitos de salud y seguridad legales establecidos en el RD 1407/1992.

Los expertos en EPI intentan prevenir a los profesionales, sobre todo a los que trabajan al aire libre, de la necesidad de adoptar las máximas precauciones para poder trabajar eficazmente y sin riesgos.

«Como vemos, los efectos de la exposición al frío van mucho más allá. Por ello, es absolutamente fundamental que al identificar el frío y/o humedad como agente de riesgo, se proceda a una evaluación de la naturaleza de la amenaza y se utilicen equipos certificados para poder ofrecer el nivel de aislamiento específico y que eviten las consecuencias de la exposición al frío», explican desde Asepal.

Medidas preventivas

Las medidas preventivas son la mejor elección contra las bajas temperaturas para garantizar la salud laboral de los trabajadores. A continuación se detallan algunas claves para tener en cuenta en estas situaciones:

  • Estar pendientes de las previsiones meteorológicas y seguir las recomendaciones de las instituciones.
  • Evitar o disminuir el esfuerzo físico durante las horas más gélidas del día.
  • Proteger las extremidades de los trabajadores con el equipo necesario y adecuado a sus necesidades.
  • Proporcionar la ropa necesaria según el puesto de trabajo y condiciones termohigrométricas.
  • Ingerir líquidos calientes ayudando a recuperar pérdidas de energía calorífica.
  • Controlar el ritmo de trabajo y organizar breves ciclos de trabajo con descanso durante la jornada.

Por otra parte, es muy importante recordar que los efectos del frío van más allá de los estornudos y el catarro. Una temperatura ambiente inferior a 5 °C puede tener efectos directos sobre la salud de los trabajadores expuestos. Además de los efectos que se conocen popularmente, hay evidencia documentada de que el frío puede fomentar la aparición de trastornos musculo-esqueléticos (primera causa de baja laboral temporal), provocar hipersensibilidad y alergia al frío, propiciar la aparición de afecciones respiratorias (asma, bronquitis, etc.), cardiovasculares, articulares y digestivas, y un largo etcétera que culmina con la hipotermia, poniendo de manifiesto así la importancia de ofrecer una protección eficaz frente a este agente.

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