02 de octubre de 2019
02.10.2019
Mesa de Expertos

El número de agresiones a los profesionales sanitarios aumenta un 10% cada año

Un 56% de los casos son amenazas y coacciones, un 32% insultos y un 12% agresiones físicas

02.10.2019 | 20:39
El número de agresiones a los profesionales sanitarios aumenta un 10% cada año

Averiguar las causas de las agresiones que sufre el personal sanitario, los factores de riesgo, las medidas que se están desarrollando para evitar este problema –que con los años se está agudizando– y la concienciación de la sociedad sobre la importancia de respetar a estos profesionales fueron algunas de las cuestiones debatidas el pasado lunes en una nueva edición de la Mesa de Expertos de LA OPINIÓN titulada 'Stop agresiones al personal sanitario'.

Al debate acudieron el presidente de la Junta de Gobierno del Colegio de Enfermería de la Región de Murcia, Manuel García Sánchez; la vocal de médicos de atención hospitalaria en la junta directiva del Colegio de Médicos, Soledad Guillén,y el inspector jefe de la Unidad Territorial de Seguridad Privada, interlocutor policial territorial sanitario y brigada provincial de Seguridad Ciudadana de Murcia, Manuel Buitrago. El debate estuvo moderado por Ana García, redactora de Salud de LA OPINIÓN.

Agresiones físicas o verbales a sanitarios

En primer lugar, Manuel García puso sobre la mesa las dimensiones de este problema y su tipología. «Las agresiones pueden ser físicas o verbales. Las faltas de respeto van cada vez a más», apuntó. En cuanto a su evolución, informó de que las estadísticas de 2009 a 2018 arrojan 639 agresiones, «y teniendo en cuenta que en 2018 se produjeron 74, significa que están aumentando un 10% al año». La consecuencia a lamentar es que «se produce un desgaste psicológico muy importante que repercute en la calidad de la asistencia posterior que va a llevar a cabo este profesional, que no trabaja igual después de haber sido agredido».


A continuación, Soledad Guillén resaltó que «nos enfrentamos a un problema grave ante el que no se están poniendo medidas suficientes. Cada año son más graves las agresiones físicas y verbales y no vemos que se implante ninguna medida preventiva. Lo único que queda es denunciar». La vocal del Colegio de Médicos insistió en la importancia de transmitir a la sociedad que los profesionales «no son los responsables de esta situación, los recortes que ha sufrido la sanidad pública han hecho que se reduzca la plantilla, que haya escasez de recursos. A nosotros también nos afecta la situación». Asimismo considera necesario «no callar, visibilizar, para que la sociedad sea consciente de las verdaderas dimensiones de este problema».

Medidas policiales antes agresiones a personal sanitario

La Policía tomó cartas en el asunto poniendo en marcha la Instrucción 3/2017 'Medidas Policiales a adoptar ante agresiones al personal sanitario'. Manuel Buitrago, interlocutor policial territorial sanitario, señaló que «la Policía siempre ha estado ahí, pero debido al aumento de la casuística se han adoptado nuevas medidas y establecido un protocolo».

«Existen 400 centros en la Región entre hospitales, centros de salud, ambulatorios y clínicas. Cuando se produce una denuncia, esta unidad policial realiza un seguimiento del caso en todas sus fases hasta llegar al juicio. También enseñamos pautas de contención física y verbal para que el sanitario sepa cómo frenar esas conductas».

Por su parte, Manuel García apuntó que lo más frecuente son «las faltas de respeto, humillar al profesional delante de otros pacientes». También hay alto riesgo de sufrir agresiones al acudir a los domicilios, «allí el sanitario se encuentra solo».

Soledad Guillén afirmó al respecto que «las amenazas y vejaciones hacen que el profesional no trabaje a gusto, lo que repercute en una labor tan delicada e importante como es cuidar la salud de un paciente». A su vez recordó que las agresiones físicas han aumentado un 35%.


Tipos de agresiones a sanitarios

Hay que distinguir dos tipos de agresiones: las que son delito y las que no. Entre las primeras están las agresiones físicas y verbales, las amenazas y las coacciones (obligar a hacer algo). Manuel Buitrago indicó que las redes sociales se han convertido en un canal para este tipo de delitos en los que sí que actúa la Policía. Luego están los actos incívicos que no son delito, como dar un golpe a una puerta, gestos obscenos y mala educación, «ante los que la Policía no puede actuar».

En cuanto a las denuncias, un 12% son por agresiones físicas, un 32% por insultos y un 56% amenazas y coacciones. De éstas, el 52% son a mujeres, «lo que no implica que se agreda más a ellas puesto que hay que tener en cuenta que un 70% del personal sanitario son mujeres». Los más jóvenes son el blanco más fácil «porque los ven en una posición más débil».

«La denuncia es esencial si se quiere erradicar este tipo de comportamientos», subrayó el presidente del Colegio de Enfermería. Esta entidad apoya a todos sus asociados, que cuentan con una web en la que pueden denunciar, además de la que ofrece el SMS.

Centros médicos con más agresiones a sanitarios

En cuanto a las localizaciones con más riesgo, la vocal del Colegio de Médicos explicó que donde más se producen es en los servicios de Urgencias y después en las plantas de hospitalización, denunciando que «además en Urgencias están muy desprotegidos, pues solo hay un guardia de seguridad por hospital». A lo que el inspector jefe añadió que está comprobado que «cuantas más medidas de seguridad tenga un centro: vigilantes, cámaras, alarmas... menos incidentes se producen».

Las estadísticas policiales apuntan que el 87% de las agresiones tienen lugar en la sanidad pública, «la mitad de ellas en los centros de atención primaria porque no hay cámaras. En comparación con el volumen de pacientes que atienden hay menos casos en los grandes hospitales como la Arrixaca o el Reina Sofía».


Buitrago insistió en que «la denuncia es importantísima y la asistencia jurídica fundamental. La Policía va a estar presente en todo el proceso». Por su parte, Manuel García corroboró esta opinión asegurando que «si no damos el paso de denunciar, esto cada vez va a ir a más». Añadió que cuando la agresión es grave hay que acudir al cuartel de la Guardia Civil, «que dará las medidas de alejamiento. Esto supondrá una carga negativa para el agresor, que no ha actuado como una persona sino como una alimaña». «Es una pena que los enfermeros tengamos que hacer nuestro trabajo con vigilantes, es lamentable, refleja una sociedad que ha perdido los valores».

Asimismo considera fundamental la concienciación social, «si apreciaran el trabajo de los profesionales sanitarios, que son los primeros en acudir a prestar ayuda, dejando de lado sus propias necesidades, como en el caso de las inundaciones que recientemente han asolado la Región, si conocieran la entrega y compromiso de estas personas, no actuarían así».

Hace falta una campaña de concienciación sobre la labor de estos profesionales que realizan un trabajo encomiable y no merecen ser tratados así.

Teléfono de asistencia a sanitarios agredidos

Por su parte, Soledad Guillén apuntó que el Colegio de Médicos ofrece a sus asociados un teléfono de asistencia gratuito las 24 horas, el 616 660 995, y que un 49,9% de las agresiones se ejercen sobre médicos.


El inspector jefe señaló que hay que saber que agredir a un profesional sanitario «no sale gratis. Hay jueces que han dado orden de alejamiento y están saliendo sentencias condenatorias». Añadió que «la mayoría de las veces no se denuncia por temor a las represalias, porque el paciente tiene que volver. Si ven que no pasa nada, a la próxima reaccionan peor. El 70% del personal agredido luego está de baja laboral».

Por lo que respecta a la medida de seguridad del 'botón del pánico', Soledad Guillén considera que es insuficiente, «puesto que solo hay un vigilante en la planta baja y si la alarma se produce en la cuarta o quinta, cuando el vigilante ha llegado al lugar han transcurrido 4 o 5 minutos y es demasiado tarde».

Manuel García señaló que la mayoría de agresiones verbales «se ven venir y es importante que en esos casos intervenga el coordinador para que interrumpa ese comportamiento».

Otro aspecto fundamental es la información, saber si se trata de un paciente conflictivo y en ese caso poner en marcha las pautas de contención. Los centros sanitarios tienen un servicio policial a su disposición que enseña estas pautas y que se puede solicitar llamando a la Jefatura.

En cuanto a las agresiones, un 60% son realizadas por pacientes y un 40% por familiares. La vocal del Colegio de Médicos lamentó que no se valorara lo suficiente la sanidad, «que es un bien muy preciado y entre unas cosas y otras vamos a terminar con ella». Subraya que agredir a un profesional sanitario «es un delito de cárcel y eso la gente no lo sabe», añadiendo que es una responsabilidad del Ministerio de Sanidad «puesto que el problema se da en toda España y no solo en la Región de Murcia».

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