Algo más del 20% de la población española tiene obesidad. Así lo revelan los últimos estudios publicados, que también sitúan a Murcia entre las cinco comunidades autónomas con mayor índice de sobrepeso. Hablamos de una enfermedad que la OMS considera como un problema grave de salud, definiéndola como una acumulación anormal o excesiva de grasa. En el caso de la obesidad mórbida, su prevalencia en el mundo ha aumentado progresivamente hasta constituir un problema de salud pública, y actualmente se recomienda el uso del Índice de Masa Corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso (en kg) por la talla (en m2).

En un contexto tan preocupante como éste trabajan cada día los profesionales de la Unidad de Obesidad Mórbida del hospital Mesa del Castillo, que con los doctores María Dolores Frutos y Juan Ángel Fernández a la cabeza -especialistas en cirugía general y aparato digestivo con años de experiencia- ofrecen una solución integral a sus pacientes. Para ello cuentan con un equipo de especialistas de diversas áreas, que van desde la enfermería quirúrgica y hospitalaria hasta cardiólogos, neumólogos y nefrólogos, pasando por cirujanos, anestesistas, endocrinos, psicólogos, médicos del aparato digestivo y endoscopistas e internistas.

"La obesidad mórbida está considerada como la epidemia del siglo XXI", afirma en una entrevista a LA OPINIÓN María Dolores Frutos, que explica que el primer paso que debe dar el paciente a la hora de poner solución a este problema es llevar a cabo un "tratamiento" y un "seguimiento" de la mano de un endocrino y un dietista, con la intención de "modificar sus hábitos". En el caso de que esta fórmula no depare los objetivos buscados, se plantearía la opción de "someterse a la cirugía, que es el tratamiento más efectivo a largo plazo".

Llegados a ese punto, la Unidad de Obesidad Mórbida del hospital Mesa del Castillo propone varias técnicas quirúrgicas en función de las características de cada persona, todas ellas mediante cirugía laparoscópica por tratarse de la forma más segura y menos agresiva a la hora de intervenir a quienes sufren esta enfermedad. Eso sí, indica, "no todos los cirujanos pueden hacer esta cirugía, por lo que desde la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad estamos formando a todos los cirujanos que tengan interés para que las personas sean operadas por profesionales especializados".

Garantía de máxima eficacia

Existen varias técnicas para el tratamiento de pacientes con obesidad mórbida, que tal y como señala María Dolores Frutos serán indicadas en función de las características de cada paciente, hábitos de alimentación, enfermedades asociadas y nivel socioeconómico. Y todo para garantizar la máxima eficacia en la pérdida de peso con la mayor seguridad para minimizar las complicaciones en la medida de lo posible.

- Técnicas restrictivas: se reduce el tamaño del estómago, provocando que el paciente tenga la sensación de saciarse con antelación, por lo que la cantidad de alimentos ingeridos se reduce. "Esta técnica tiene sus indicaciones y es efectiva. Estaría indicada para los grandes comedores o personas muy mayores con muchos problemas y alto riesgo quirúrgico. Se necesita perder peso, pero no en tanta medida", indica la doctora Frutos.

- Técnicas mixtas: su mayor exponente es el bypass gástrico, que consiste en disminuir y restringir la absorción de los alimentos creando un reservorio pequeño más una desviación al intestino delgado, consiguiendo así una saciedad precoz. Esta técnica está considerada hoy en día como "el gol estándar de la cirugía de la obesidad porque tenemos experiencia con él desde hace más de 50 años. Hasta el 80-85% son eficaces y minimizamos totalmente las complicaciones; y cuando éstas se dan, son más fáciles de tratar". Otras técnicas mixtas son el cruce duodenal o switch duodenal y la derivación biliopancreática.

- Técnicas malabsortivas: consisten en una intervención en el intestino delgado que hace que su área de absorción sea reducida en un porcentaje determinado. Una vez que se lleva a cabo, la comida que pasa por el intestino no es absorbida en la misma cantidad que antes de la operación, por lo que el paciente pierde peso gracias a la disminución de calorías asimiladas por el cuerpo. "Con estas técnicas se obtienen las mayores pérdidas de peso", reconoce María Dolores Frutos, que también aclara que "el paciente tiene que estar muy bien controlado médicamente después, porque hay alteraciones hidroelectrolíticas que pueden provocar diarreas, pérdida de nutrientes y otros problemas que pueden llevar a consecuencias graves".

Mesa del Castillo: Doctor Juan Ángel Fernández, especialista en cirugía general y aparato digestivo

La importancia del postoperatorio

Si el preoperatorio y la intervención quirúrgica deben ajustarse a los protocolos existentes, el paciente ha de seguir al pie de la letra una hoja de ruta tras ser operado. Un seguimiento estricto que al menos se prolonga cinco años después de haberse sometido a la cirugía bariátrica por laparoscopia. "Siempre hay un periodo en el que puede haber un aumento de peso y hay que actuar. La cirugía no es magia sino un trabajo entre todos. Es una herramienta que se le proporciona al paciente para que la utilice en mejorar su calidad de vida y aumentar su supervivencia", asevera la doctora Frutos.

Concienciación social

La obesidad mórbida es la enfermedad metabólica crónica más prevalente en los países desarrollados y en los que están en vías de desarrollo, y está asociada a la diabetes, la hipertensión, el síndrome de apnea obstructiva del sueño y otras muchas. Hoy en día, el sobrepeso tiene en España un 50% de incidencia y la obesidad mórbida alcanza el 14%. Además, las cifras de obesidad en niños y adolescentes se ha duplicado en los últimos años desde 2008.