10 de marzo de 2019
10.03.2019
Familia

Maternidad más allá de los 40 años

Los expertos aconsejan que las mujeres que deseen ser madres en un futuro deberían vitrificar sus ovocitos antes de cumplir los 35

10.03.2019 | 04:00
Maternidad más allá de los 40 años

Con los años, la calidad y cantidad de los óvulos se reduce mucho y sube el riesgo de padecer anomalías cromosómicas.

Según datos del INE, cada día se retrasa más el momento para formar una familia y en ocasiones llega casi al final de la vida reproductiva. La edad media en España para el primer embarazo es de 32 años, siendo el segundo país de Europa en maternidad tardía, sólo por detrás de Italia.

La inestabilidad laboral, el difícil acceso al trabajo para los jóvenes y la no conciliación con la vida familiar hacen imposible que las parejas españolas se planteen tener su primer hijo antes de los 35 años. El inconveniente está en que dejar pasar el tiempo hasta encontrar el momento adecuado para formar una familia puede convertirse en un arma de doble filo.

Más allá de los 35 años la calidad y cantidad de los óvulos desciende de manera considerable, factor que está estrechamente relacionado con el riesgo a sufrir anomalías cromosómicas como pueden ser los síndromes de Down, Patau o Edwards, entre otros. Además, la baja reserva ovárica puede ser la causa de los abortos involuntarios o los fallos de implantación.

«Hoy en día, el factor edad materna está presente en el 70% de las parejas que consultan por problemas reproductivos. No se espera un cambio social en este sentido, por lo que probablemente la medicina reproductiva sea la clave para solucionar el problema. Es de esperar, y así lo recomiendo, que las mujeres que deseen ser madres en un futuro deberían vitrificar sus ovocitos antes de cumplir los 35 años», señala el doctor Sergio Rogel, Director Médico Nacional de IVF-Spain.

Selección embrionaria

La reproducción asistida ofrece técnicas de selección embrionaria como el Diagnóstico Genético Preimplantacional de Aneuploidías (DGP-A), también conocido como PGS (del inglés Preimplantation Genetic Screening), que permiten identificar aquellos embriones libres de anomalías cromosómicas. Solo implantarán y darán lugar a un embarazo aquellos embriones con un número correcto de cromosomas.

Las alteraciones cromosómicas, tanto numéricas como estructurales, empiezan a ser frecuentes cuando la mujer sobrepasa los 38 años. Por ello, el PGS supone una enorme mejora en la probabilidad de embarazo en pacientes a partir de esa edad.

Ser madre más allá de los 40 con óvulos propios no es imposible, pero sí complicado. Cuando la relación calidad-cantidad de ovocitos es insuficiente, ya sea por edad o debido a alguna patología, la probabilidad de lograr el nacimiento del ansiado bebé es muy baja. Es entonces cuando la donación de ovocitos se convierte en la mejor opción.

La técnica consiste en obtener un número de ovocitos suficiente y, aún más importante, de alta calidad, gracias a la generosa ayuda de una donante. De esta forma se generan embriones que se transferirán al útero de la futura madre, con una altísima probabilidad de embarazo.

El Ciclo Natural también es una alternativa válida para las pacientes que presentan una baja reserva ovárica. Se trata de una fecundación in vitro con mínima estimulación ovárica que da lugar a un número muy reducido de ovocitos con los que obtener un embrión de calidad. Este tratamiento es común en pacientes que, tras varios tratamientos fallidos, deciden intentarlo sin apenas medicación.

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