Todos los días me bombardean por las redes los antivacunas. Me llegan decenas de vídeos en los que se pone en duda su eficacia e, incluso, que afirman que, tras las mismas, se esconden muchos problemas, enfermedades y desgracias. ¿Qué hay de cierto en todo esto porque me toca vacunar a mis perros y no sé qué hacer?

Todos los especialistas lo tienen muy claro. Las vacunas salvan vidas. No son ninguna amenaza y su descubrimiento forma parte de las herramientas que han permitido avanzar a la humanidad. Las vacunas nacen de la ciencia y esos vídeos que usted ve forman parte de la superstición y la creencia. Vacune a sus perros, o mejor aún, acuda a su veterinario y pregúntele al respecto. Actualmente, todos los veterinarios aplican unos protocolos de vacunación que, repitiéndolos periódicamente, garantizan los niveles de inmunidad necesarios para evitar determinadas enfermedades. La vacunación es parte de su bienestar, porque si los animales estuvieran contacto con determinados virus y bacterias sin haberse vacunado, lo más probable es que se contagiaran y, como consecuencia de ello, incluso que pudieran llegar a morir. He visto a mucha gente con su perro o su gato ingresado en una clínica muy grave, lamentándose una y otra vez por no haberlo vacunado en su día.