Un golpe de calor es una alteración grave del organismo a causa de un aumento exponencial de las temperaturas. Su nombre científico es hipertermia y este año ha dejado más de 500 fallecidos vinculados a las olas de calor extremas que recorren España. Pero no solo los humanos pueden sufrir este trastorno: nuestras mascotas, especialmente los perros, también pueden padecer golpes de calor debido a las altas temperaturas.

¿Los perros pueden sufrir golpes de calor?

Sí, la temperatura media de un perro se encuentra entre los 38ºC y los 39ºC. Si un perro supera los 42ºC de temperatura corporal se encuentra en serio riesgo de sufrir un golpe de calor. 

¿Cuándo se dan los golpes de calor en perros?

Las situaciones que incrementan el riesgo de que un perro pueda sufrir un golpe de calor son muy parecidas a las de los humanos. Los factores de riesgo para los golpes de calor están relacionados con la falta de hidratación, el aumento de las temperaturas, la falta de oxígeno o sombra y la ausencia de vegetación: 

Estas son las situaciones donde los perros tienen más riesgo de sufrir un golpe de calor: 

  1. Altas temperaturas ambientales. 
  2. Altos niveles de humedad en el ambiente. 
  3. Espacios pequeños. 
  4. Ausencia o escasez de agua. 
  5. Ausencia de sombra. 
  6. Superficies de cemento. 

Otro factor de riesgo para los perros durante las horas de calor es la correa: si se encuentran en cualquiera de las situaciones anteriores y están atados, pueden estrangularse con la cuerda intentando acceder a agua o sombra.

¿Cuáles son los efectos de un golpe de calor en un perro?

Si tu perro presenta cualquiera de estos síntomas, es posible que esté sufriendo un golpe de calor y debas actuar rápidamente

  1. Ritmo cardiaco frenético. 
  2. Jadeos y dificultad para respirar.
  3. Aumento de la segregación de babas. 
  4. Temperatura corporal superior a 42ºC. 
  5. Falta de equilibrio, balanceos y tambaleos. 
  6. Vómitos y diarrea. 
  7. Color azulado en las encías y nariz. 

Cuando un perro sufre un golpe de calor y no se actúa de forma rápida, las consecuencias pueden ser irreversibles: desde problemas cardiacos, respiratorios, renales, vasculares, etc. hasta hemorragia, edemas, infecciones o incluso la muerte del animal. 

Tratamiento del golpe de calor en perros

Si nuestro perro está sufriendo un golpe de calor, lo primero que tenemos que hacer es mantener la calma y tratar de enfriarlo. Una vez hayamos disminuido la temperatura corporal de nuestra mascota, la llevaremos al veterinario para que evalúe los posibles daños y establezca un tratamiento. 

  1. Darle agua a temperatura ambiente (no fría). 
  2. Moja al perro con una manguera o introdúcelo en la bañera a temperatura ambiente (no fría).  
  3. Una vez mojado, pon un ventilador. 
  4. Controla la temperatura: detén el enfriamiento cuando baje hasta 39.5ºC. 

Una vez que la temperatura corporal de tu perro haya bajado, debes llevarlo inmediatamente al veterinario. 

Cómo prevenir el golpe de calor en perros

Los perros solo tienen 3 mecanismos para expulsar el calor de su cuerpo: jadear, sudar (únicamente a través de los pies) y eliminar calor a través del abdomen u otras zonas con poco pelo. 

Sabiendo esto y cuáles son los factores que incrementan el riesgo de que un perro sufra un golpe de calor, estas son los consejos que tenemos que seguir para evitarlo: 

  1. Pon un cuenco con abundante agua limpia y fresca: cámbiala diariamente y añade cubitos para que se mantenga fría durante más tiempo. 
  2. Habilita un espacio ventilado y a la sombra para tu perro. 
  3. Alimenta al perro a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde: de esta forma, evitarás las digestiones  durante las horas de más calor. 
  4. Saca a pasear al perro a primera hora de la mañana o a última hora de la tarde para evitar la exposición a altas temperaturas. 
  5. Nunca dejes al perro solo en el coche o encerrado.