Con una impactante imagen de las almohadillas abrasadas de un perro, así advertía la asociación alicantina 'Huellas en la Montaña' de la importancia de cuidar la salud de nuestros peludos teniendo en cuenta todos los factores durante esta ola de calor.

El calor y el asfaltado son una mala combinación, ya que este último alcanza temperaturas extremas que los humanos no notamos, ya que llevamos calzado. Sin embargo, nuestros perros andan descalzos sobre el mismo y, como advierte la asociación en su publicación de Instagram, basta con poner la mano unos segundos sobre el suelo para comprobar que este no quema.

Según señala la publicación digital Diario Veterinario, las patas de nuestras mascotas pueden quemarse al estar en contacto durante cinco minutos con una superficie a 50 grados. Si el suelo está a 60 grados, las quemaduras se reducirán a un minuto, mientras que, si la temperatura es más alta, las ampollas y quemaduras pueden ocurrir rápidamente.

Hay que tener en cuenta que, en las horas de máximas temperaturas, el asfaltado puede llegar a concentrar muchos más grados de los que marca el termómetro de tu móvil. Según expertos, con 37 grados centígrados hace ya demasiado calor para pasear a tu peludo por el asfalto o la acera.

El truco para evitar quemaduras

El truco de los 5 segundos consiste en colocar la mano sobre el asfalto o la acera y comprobar si podemos aguantar durante sólo cinco segundos con ella en la superficie. Si no sientes quemazón y no te molesta, el perro podrá aguantar con sus almohadillas sobre el suelo, si no es así, debes tomar medidas: no sacarlo o hacerlo con botines y protección adecuada.

Las botas protectoras para perros se han hecho muy famosas los últimos años y su demanda aumenta cada vez más debido a las intensas olas de calor y temperaturas extremas que estamos viviendo.