Muchos perros tienen un miedo atroz a montarse en el coche y, cuando esto ocurre, resulta muy complicado hacer un trayecto con ellos. Esto puede deberse a varias causa, como asociar el coche a otra experiencia negativa, como ir al veterinario, porque hayan tenido una mala experiencia previa, o porque tengan facilidad para agobiarse o para vomitar en él. Por suerte, existen pequeños trucos para que tu perro vaya tranquilo en el coche y se le quite el miedo. Te los presentamos.

¿Cómo calmar a mi perro en el coche?

La clave del proceso que vamos a seguir para que nuestro perro no sufra más cuando se monta en el coche es desensibilizarlo ante esta situación, es decir, cambiar su pensamiento o mentalidad para hacer desaparecer ese miedo, ansiedad o frustración y se termine convirtiendo en una experiencia positiva. Estos son los pasos a seguir.

Pasos a seguir

Primero debemos conseguir que el perro se suba al vehículo. Para ello, una buena manera es ofrecerle una de sus chucherías favoritas e ir premiándolo y animándolo conforme se vaya acercando. No bastará hacer esto una vez, sino tendrá que realizarse en diversas ocasiones hasta lograr que el perro vea en montarse en el coche como una forma de conseguir un estímulo positivo como es la chuche.

Mima a tu perro para que pueda subirse al coche.

Una vez el perro esté dentro debes arrancar el coche para que se familiarice con el sonido. Una vez encendido el vehículo, y si se mantiene calmado, dale otro snack y felicítalo. Puedes también darle su juguete favorito.

El siguiente paso consiste en dar pequeños paseos con el coche como una vuelta por la zona de 5 o 10 minutos como máximo. Escoge un camino que no tenga muchas curvas ni frenadas fuertes, sino lo más suave posible.

Cuando hayas hecho esto, opta por llevarlo de nuevo en coche, aunque esta vez a un sitio que le guste mucho, como al campo para una pequeña excursión. En esta ocasión, aumenta la duración y la dificultad del trayecto. Ve poco a poco aumentando la duración y cambiando los trayectos hasta que el perro termine por acostumbrarse.