Para empezar, nunca mejor dicho, mal empezamos. Haber hecho coincidir en el tiempo la aprobación en el congreso de la reforma del Código civil que considera a los animales seres sintientes con el anuncio de la nueva ley para su protección, solo produce ruido y confusión.

Por otro lado, negros nubarrones amenazan la futura aprobación de dicha ley. Sobre todo, porque pese a la importancia que la misma puede y debe tener, su elaboración no ha contado con los demás grupos parlamentarios. Llevo años defendiendo y no por pesado voy a dejar de hacerlo, que los animales son un bien común y su protección debe abordarse desde el acuerdo, no desde la ideología.

En cualquier caso, el nuevo texto reúne, entre otras, las siguientes novedades:

-Prohibición de la venta y estancia de animales en tiendas, sancionándose la cría entre particulares que, además, no podrán tener más de cinco por casa.

-Reconversión de los zoos en centros de cría de fauna autóctona, prohibiéndose la participación de animales en medios de comunicación y regulándose su participación en cabalgatas.

-Nueva normativa para santuarios y refugios de animales, incluidas las colonias de gatos.

-Aprobación del sacrificio cero, y prohibición del tiro de pichón y la cría para peletería.

-Creación de un registro de animales de compañía que coordine los 17 ya existentes, otro de núcleos zoológicos, uno más de criadores, otro de etólogos de animales y de protectoras de animales, otro de inhabilitados para tener animales por haber protagonizado algún caso de maltrato y uno más de trabajadores dedicados a los animales que, además, deberán tener una titulación oficial para ello.

Como ven, son muchas las cuestiones que la misma avanza. Por eso, no entiendo la actitud de dicha dirección general al elaborar la ley en solitario, salvo, claro está, que no tenga intención alguna de aprobarla. Gobernar, parece mentira que sea necesario recordarlo, no consiste solo en pisar moqueta, cobrar un sueldo y, cada cierto tiempo, realizar algún que otro anuncio mediático ¿Cuántos animales más deberán ser abandonados o maltratados hasta su aprobación? A estas alturas, nadie lo sabe.