La duquesa, que estuvo casada con el príncipe Andrés de Inglaterra, quiere utilizar su experiencia en "desórdenes alimentarios, falta de estima, crisis financiera y divorcio" para ayudar a las familias de la localidad de East Hull.

Mientras dure el programa, Sarah Ferguson, de 48 años, dejará el lujoso apartamento junto al Central Park neoyorquino donde vive para alojarse en una pensión sin más lujos que una televisión y un baño en esa localidad del condado inglés de Yorkshire.

Sarah Ferguson, que es embajadora de la organización "Weight Watchers" (Vigilantes del Peso), dará consejos al matrimonio Sargeson, que tiene cuatro hijos.

El primer día, la duquesa de York sustituyó la dieta habitual de familia a base de patatas por otra de frutas y verduras y les aconsejó que hicieran determinados ejercicios físicos.

La emisora ITV confía en vender el programa, titulado "La Duquesa en Hulls, a emisoras extranjeras.