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Vestir el bien

¿Estaría dispuesto a pagar un poco más por la ropa si supiera, con un simple gesto, el impacto real que tiene su compra? Descubrimos la app con la que medirlo es posible, instantáneo y absolutamente revelador.

Vestir el bien

Vestir el bien / d.r.

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Thais Escamilla

¿Qué es vestir bien? Si salimos a la calle y formulamos la pregunta aleatoriamente habrá tantas respuestas como entrevistados. Coordinar la ropa, llevar prendas que se adapten a nuestra figura, colores en tendencia, piezas virales… Todo el mundo parece tener su propio juicio sobre qué es y qué no es vestir bien pero, ¿y si cambiamos la pregunta solo un poquito? ¿Qué es Vestir El Bien? ¿Saber de qué está hecha la prenda que llevamos? ¿Qué los materiales sean sostenibles? ¿Qué la marca tenga políticas eco? ¿Qué la manufactura haya sido respetuosa con los derechos de los trabajadores? ¿Qué el país de procedencia los mantenga? No cabe duda de que, de un tiempo a esta parte, el consumidor está muchísimo más concienciado sobre la contaminación el sector de la moda y parece preocupado por que la ropa en la que invierte su dinero mantenga, al menos, unos mínimos de sostenibilidad. Al menos eso se deduce de estudio de 2024 realizado por OnePoll para Amazon que revela que el 81% de los españoles desea que sus compras tengan un impacto medioambiental y social más positivo. Las marcas son perfectamente conscientes del dato y de la importancia de tenerlo en cuenta si quieren ver crecer sus cuentas de resultados año tras año. Sus políticas de sostenibilidad y apoyo a diferentes proyectos sociales se multiplican pero, ¿están llegando todas estas nuevas iniciativas al consumidor final? Parece que en el ecosistema de la información que atañe a la sostenibilidad hay en ocasiones más ruido que otra cosa. Precisamente, en el mismo estudio antes citado, se recoge que dos de cada tres españoles desearían que los comercios les ayudasen a identificar más fácilmente aquellos productos que tienen un impacto más positivo y que algo más de la mitad ha abandonado, en al menos una ocasión, el proceso de compra de un producto por no encontrar información clara y relevante sobre sus características de sostenibilidad.

Queremos saber qué estamos comprando

Con esta tormenta perfecta llega ‘Hola Vivi’, una herramienta que nace para que el consumidor final descubra el impacto de su ropa al instante y ofrece la posibilidad de evaluar, reparar y reciclar, si el usuario o desea. En forma de intuitiva app ‘Hola Vivi’ está diseñada para promover la moda sostenible y ética y llega con el objetivo principal de empoderar a los consumidores para que tomen decisiones conscientes al comprar, cuidar, reparar y reciclar su ropa ofreciendo información veraz y confiable.

El modo de uso no puede ser más sencillo. Vivi es un asistente que te da información sobre lo que vas a comprar, te indica dónde puedes llevar a arreglar lo que se te ha estropeado y cuál es el mejor lugar para deshacerte de lo que ya no vale de una manera respetuosa. La funcionalidad que más llama la atención es la de la ‘evaluación de las prendas’. De una manera sencillísima, que recuerda a las populares apps que puntúan alimentos, se escanea el código de barras de una prenda y la herramienta ofrece al instante una puntuación de 0 a 100 basada en los diferentes parámetros que miden y que van desde los materiales con los que está confeccionada hasta las políticas de igualdad que se respetan en el país en el que ha sido hecha.

Una emprendedora con conciencia

Hola Vivi es el sueño materializado de la emprendedora social y medioambiental María Almazan, que lleva más de 10 años de experiencia liderando proyectos en sostenibilidad, innovación social y transformación de la industria textil. Precisamente de su bagaje e incansable defensa de la economía justa e inclusiva y de su compromiso con la transformación del mundo de la moda nace la necesidad de dar el siguiente paso en forma de plataforma que empodera a los consumidores y marcas para tomar decisiones conscientes. Junto a María, un equipo de personas tan comprometidas como ella. Con Sandra Alonso, PR y cofundadora de Hola Vivi, tuvimos la oportunidad de compartir una agradable charla y hasta de trasladarnos a una tienda a probar la app y alucinar con los resultados. La primera pregunta era clara: ¿De dónde surge la idea de lanzar esta herramienta? “El equipo tiene experiencia en el sector de la moda y éramos muy conscientes de que es una de las industrias más contaminantes. Concentrándonos en que queríamos hacer algo que impactara al mundo del textil y fijándonos en la herramienta Yuka (orientada al mundo de la alimentación que funciona fenomenal desde siete años) se nos ocurrió que si eso tenía tanto interés, por qué no ocurriría lo mismo orientándola al mundo de la moda. De ahí surgió la parte del escaner de prendas, viviScore”. Y dicho y hecho, y además no se equivocaron: Hola Vivi se ha estrenado con una aceptación brutal. “En cuatro días hemos conseguido 3000 bajadas con muy pocos medios. Tenemos por delante el objetivo de demostrar, al menos con 10.000 personas, que esto interesa. Por eso yo digo que esta no es una herramienta nuestra, es una herramienta de todos. Si te la bajas, le estamos diciendo al los mercados que nos interesa tener la información para poder decidir conscientemente qué hacemos con ella”, explica Sandra.

El poder de la información

La información es poder y esto también aplica al sector de la moda. Por eso es tan interesante esta nueva herramienta: te la ofrece en un instante. Sin embargo, las creadoras quien dejar claro que su leitmotiv no tiene nada que ver con el señalamiento o el juicio. “En hola Vivi no juzgamos la decisión del consumidor, ponemos la información a su disposición para que sean conscientes y actúen en consecuencia. Nosotras no juzgamos, no le decimos a la gente lo que está bien y lo que está mal, nosotros creemos que tienen suficiente autonomía e inteligencia como para ir, a través de esta herramienta, adquiriendo información y conocimiento y que eso es lo que hace que vayas teniendo un criterio. Así es como creemos que se pueden cambiar de verdad los modelos de consumo.” Y es que una cosa está clara: cuando tú tienes toda la información ya no hay engaño y tras esto llega la sensibilidad. Y es que en la era de la inmediatez, de la dopamina de la compra, de la cantidad frente a la calidad, cabe pararse un segundo y pensar en qué o quién se está sacrificando para que a este lado del mundo se haya convertido en habitual estrenar ropa. Un punto que Sandra Alonso explica de una manera brillante: “Para llevar una camisa de 2,50€ tengo que estar sacrificando las condiciones laborales de una persona… a mí esta falta de coherencia me afecta emocionalmente, de la misma manera que me afecta emocionalmente cuando me quedo con una camisa de mi madre o de mi abuela cuando ya no están. Hay que intentar que la gente entienda que, cuando empiezas a ser consciente de lo que cuesta lo que llevas, de repente no se sientas orgullosa de lo que ha comprado si no todo lo contrario. Las cosas no son baratas y caras así porque sí, el coste a nivel de impacto social o medioambiental de una camisa de 2.50€ no tiene precio. Y sí mucho valor. Pero claro, no puedes tomar la decisión conscientemente si no tienes toda la información”. Y aquí es, una vez más, donde Hola Vivi marca la diferencia. 

Tender puentes entre marcas y consumidores

Si en hola vivi quieren dejar claro que no juzgan al comprador, tampoco quieren ser una amenaza para las marcas. Más bien todo lo contrario, pretenden convertirse en un canal para que fluya la información entre unos y otros. En palabras de Sandra Alonso: “No estamos pensando solo en el consumidor, también en las marcas. Estamos en un momento en el que ellas van a tener que incluir un montón de políticas a nivel de garantías, a nivel de reparaciones, a nivel de reciclabilidad que son muy difíciles de conocer y de transmitir al consumidor. Hay iniciativas y políticas maravillosas que tienen algunas y que la gente desconoce. Nosotros se las contamos”. Y añade: “Las marcas están haciendo las cosas mejor de lo que la gente sabe”.

¿Lo están realmente haciendo mejor las marcas?

Ciertamente sí y los datos están ahí pero, tal cómo hemos contado, cuesta un poco encontrarlos si no tienes un ojo entrenado. El informe de sostenibilidad 2025 de Inditex, por ejemplo, nos deja buenos datos en lo que a su compromiso con el medioambiente se refiere. En él contabilizan y detallan como han logrado un 26% de reducción del consumo de agua en la cadena de suministro, o que un 96% del lino utilizado y un 98% del poliéster utilizado son de menor impacto medioambiental. Y explican también algunas de sus iniciativas con más éxito, como la alianza que mantiene con Conservation International en programas como el Regenerative Fund for Nature para ayudar a escalar prácticas de agricultura y ganadería regenerativa, o con Ocean Conservancy, organización internacional con más de 40 años de experiencia en la protección del océano, en proyectos que buscan reducir el impacto de la contaminación por plásticos en la biodiversidad y las comunidades costeras. Como resultado de estas colaboraciones, Inditex ha financiado la restauración, protección y regeneración de más de 1,5 millones de hectáreas.

Si seguimos buceando en el maravilloso mundo de los informes de RSC descubrimos que marcas como Adolfo Dominguez tienen la certificación B CORP, lo que significa que están comprometidos legalmente con el impacto social y ambiental positivo, priorizando el bien común junto al beneficio económico en todas sus decisiones.

Destaca también el programa Worn Wear de Patagonia, mediante el cual, en lugar de fomentar el consumo constante, han desarrollado una iniciativa para reparar y reutilizar las prendas. Para ello cuentan con talleres móviles y guías online para que arregles tu ropa en lugar de comprar una nueva. O Upcycling the Oceans, el principal proyecto de la Fundación Ecoalf y sin duda el más ambicioso: una aventura sin precedentes a nivel mundial que lucha contra la basura marina con la ayuda del sector pesquero. Una iniciativa que nació en España en 2015 y desde entonces se ha implantado también en Tailandia, Grecia, Italia, Francia y Egipto.

Iniciativas todas ellas de lo más interesantes para el consumidor final que una app como Hola Vivi puede recoger y transmitir. Sin duda una herramienta amiga para todo el mundo, para la industria, para el consumidor… Un puente de lo más útil que ofrece información real, veraz y confiable. Y esta redactora da fe de lo emocionante que es usarla y darse cuenta real de lo que un pequeño gesto puede contribuir. Y es que, haciendo un poco nuestro su claim:  vestir bien es vestir el bien.

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