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Detenido por la Guardia Civil en Murcia: se hacía pasar por su vecino de 80 años para estafarlo y lo pillaron por las llamadas de teléfono

El autor ya contaba con antecedentes, se enfrenta ahora a delitos de estafa y usurpación de estado civil.

Imagen de archivo Guardia Civil deteniendo a un sujeto en Murcia

Imagen de archivo Guardia Civil deteniendo a un sujeto en Murcia

En la mayoría de barrios de nuestro país lo que predomina es la tranquilidad, la buena convivencia entre vecinos y un clima de seguridad que rara vez se rompe. No es lo normal que surjan conflictos de este tipo, aunque de vez en cuando se dan casos muy puntuales que sorprenden por lo cerca que ocurren.

Lo que sí ha crecido en los últimos años y además de forma preocupante, son los delitos de suplantación de identidad. Un fenómeno en auge que no entiende de edades ni de lugares: cualquiera puede convertirse en víctima si alguien consigue sus datos personales.

Y eso es exactamente lo que ha pasado en Abarán: un municipio de la Región de Murcia donde un anciano de más de ochenta años se ha visto envuelto en una situación delicada.

El inicio de todo fueron las reclamaciones de dos compañías de telefonía móvil que le pedían al señor de 80 años que pagara varios recibos y que, el hombre, no había solicitado nunca.

Puso la situación en manos de la Guardia Civil y a partir de ahí, los agentes especializados en ciberdelitos arrancaron una investigación bajo el nombre de operación Nearfone. Lo primero que hicieron fue verificar con las propias operadoras qué había detrás de esas facturas. La sorpresa llego cuando encontraron que los contratos correspondían a la compra de dos teléfonos de gama alta valorados en conjunto en unos 2.000 euros.

El giro de la investigación

Durante meses los agentes siguieron el rastro de la operación hasta que encontraron que no se trataba de un estafador anónimo escondido detrás de la pantalla de un ordenador, sino que el responsable estaba mucho más cerca de lo que nadie podía imaginar.

El supuesto autor resultó ser un vecino de 52 años del propio anciano que había utilizado su documentación y sus datos personales para adquirir los dispositivos en internet poniéndolos a nombre de la víctima.

Al final la Guardia Civil consiguió identificarlo y detenerlo descubriendo que ya contaba con antecedentes, se enfrenta ahora a delitos de estafa y usurpación de estado civil.

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