Las restricciones para comprar hielo en algunos supermercados como Mercadona ha despertado la inquietud de muchos consumidores. Al igual que el papel higiénico o el aceite de girasol en episodios anteriores, el desabastecimiento de productos básicos siempre lleva una cara B asociada a la reventa, la subida de los precios o el auge de artículos de contrabando. 

Sin llegar a estos extremos con el hielo (porque, entre otras cosas, podemos fabricarlo fácilmente en nuestra propia casa), muchos usuarios de redes sociales comienzan a temer por su bebida de verano favorita: el café con hielo. 

Con las temperaturas extremas que estamos sufriendo estos últimos días, no es de extrañar que un amplio porcentaje de los cafeteros decidan pasarse al clásico vaso con hielo para tomar su café. 

En la mayoría de establecimientos, no se cobra por este servicio (al igual que tampoco se cobra el hielo en los refrescos como la Cocacola o la Fanta); pero, sabiendo que los bares de algunas provincias sí lo incluyen en la cuenta, empiezan a saltar las alarmas entre los habituales del café. 

Desde hace meses, varios internautas han compartido en esta red social sus tickets, donde se puede ver cómo entre los artículos de la cuenta figura el vaso con hielo que muchos piden para aplacar el calor. 

En muchos casos, es simple costumbre de un lugar nuevo que visitamos por primera vez (por ejemplo, cobrar el hielo es una práctica habitual en la ciudad de Alicante), mientras que en otras ocasiones, es simplemente un cambio en la política del comercio. 

La crisis del hielo en España tiene dos responsables: el incremento de la demanda en un 30% y la subida de los precios de la luz. El resultado ha sido un cambio en el modelo productivo de los productores de cubitos para abaratar los costes de almacenamiento, que ha redundado en una escasez de la oferta para cubrir una demanda creciente por los episodios de olas de calor. 

Mercadona, Consum y algunas gasolineras han sido las primeras en repercutir esta situación a sus clientes; pero lo cierto es que hosteleros y comerciantes llevan meses al tanto de la situación o asumiendo el incremento de los costes de productos que, como el hielo son necesarios para el día a día de un bar o restaurante. 

La OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) analizó esta situación en un artículo sobre qué productos puede cobrar un bar y qué productos no; y la conclusión es que sí: los bares y restaurantes pueden cobrarte el hielo, pero con una condición. 

Es legítimo que un bar te cobre cualquier cosa, siempre y cuando esté reflejado en la lista de precios (que debe ser pública y visible) y no contravenga ninguna ley vigente (por ejemplo, un vaso de agua). 

Por tanto, si todos los bares deciden comenzar a cobrar el hielo aparte cuando pedimos un café, tendremos que empezar a asumir que están en su legítimo derecho.