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Investigación

Habla la madre del menor brutalmente agredido en Torre Pacheco: "Mi hijo se ha vuelto desconfiado y sufre ataques de rabia"

Kesia admite que no sabe "qué hacer para sacarle del bucle en el que está" el adolescente tras la paliza y afirma que "al que le pisó la cabeza y le gritó 'moro de mierda' me lo encuentro todos los días"

Kesia, madre del adolescente agredido en los altercados de Torre Pacheco, recibe a La Opinión meses después en el lugar de la brutal paliza.

Kesia, madre del adolescente agredido en los altercados de Torre Pacheco, recibe a La Opinión meses después en el lugar de la brutal paliza. / Loyola Pérez de Villegas

Ana Lucas

Ana Lucas

«Está con medicación, con diazepam para poder dormir. Ha bajado muchísimo en las notas, que antes eran de notable y sobresaliente. Todos los días viene a buscarle un amigo para ir a clase y, si no viene, tengo que llevarlo yo al instituto. Antes practicaba fútbol, ahora ningún deporte; le gustaba muchísimo desmontar motos, se iba en tren a Cartagena... ahora es un chico desconfiado, sufre ataques de rabia en casa... le han transformado entero». Así se expresa Kesia, madre del menor que fue brutalmente agredido durante los altercados de Torre Pacheco que se generaron el pasado estío a raíz de lo que le pasó al jubilado Domingoun chico le pegó. A raíz de este suceso, empezaron a convocarse quedadas ultras.

«A mi hijo lo han cambiado», insiste la mujer, «ahora es huraño y está todo el día metido en la habitación. Antes tenía muchísimos amigos, yo le decía que era el gallo del corral... ahora vienen dos a verlo». A la pregunta de si le han dado de lado sus amistades, la progenitora comenta que «le llaman para hacer planes, pero él no quiere. Se ha vuelto retraído, quiere estar solo».

Para ayudar en la recuperación de su descendiente, "no sé si tengo que irme de aquí (en referencia al municipio), no sé cómo acertar"

Con la esperanza de que el adolescente acabe yéndose al viaje de estudios con sus amigos, que será a Grecia, la mujer sigue abonando las cuotas del mismo, aunque el chaval sigue teniendo miedo: «Me ha llegado a decir que a ver si le hacen algo en el barco y le tiran».

"Intento hacer planes"

Kesia subraya que ya no sabe «qué hacer para sacarle del bucle en el que está metido». En cuanto a los agresores, varios de ellos «son del pueblo».

«Yo tengo miedo, porque al que le pisó la cabeza y le gritó ‘moro de mierda’ me lo encuentro todos los días en el colegio de mi hija pequeña: tiene un hijo que va a ese centro», explica. El asunto es aún más sangrante porque a este individuo «no lo han metido ni en las diligencias», aunque la mujer confía en que acabe siendo imputado.

Kesia, madre del adolescente agredido, recibe a La Opinión en el lugar de la brutal paliza.

Kesia, madre del adolescente agredido, recibe a La Opinión en el lugar de la brutal paliza. / Loyola Pérez de Villegas

Como de momento este sujeto está libre y sin cargos, «me lo cruzo y me tengo que morder la lengua», resalta Kesia. «Yo intento hacer planes con él», afirma. Para ilustrar cómo está su vástago, apunta que «él es forofo de la selección de Marruecos, le encanta, y el otro día jugó la final de la Copa África y no quiso ver el partido».

A su juicio, el adolescente parece seguir en shock, pues «a veces entro en la habitación y me lo encuentro sentado, mirando para arriba». Para ayudar en la recuperación de su descendiente, «no sé si tengo que irme de aquí (en referencia al municipio), no sé cómo acertar», lamenta la madre de la víctima.

El atasco de la Seguridad Social a la hora de recibir atención psicológica no ayuda: «Lo ven cada dos o tres meses, se hace eterno, está todo ‘petado’ y yo, para un psicólogo privado, no tengo». Durante un tiempo les asistieron en una oenegé, pero dejaron de hacerse cargo.

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