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Sucesos

Rompe la mandíbula a golpes a su compañero de celda nada más ingresar en la cárcel de Sangonera

El afectado, que también perdió varios dientes, fue llevado de urgencias al hospital tras el incidente en la prisión murciana

Cárcel de Sangonera

Cárcel de Sangonera / L.O.

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Ana Lucas

Ana Lucas

Un recluso encarcelado por robo con violencia rompió a golpes la mandíbula a su compañero de celda y le saltó varios dientes nada más llegar al penal de Sangonera, en Murcia, explican desde la organización Tu Abandono Me Puede Matar (TAMPM), que agrupa a funcionarios de prisiones de la Región y de España.

Tal y como detalló este colectivo en un comunicado, los hechos acontecieron el martes, cuando "en el departamento de Ingresos se colocó a dos personas en la misma celda, ya que las directrices de la Secretaría General indican que debe estar acompañado todo interno recién ingresado a fin de evitar suicidios y autolesiones".

"Tras el reparto de la cena los funcionarios escuchan fuertes gritos y al entrar en la celda uno de los internos está gritando muy agresivo y el otro está sangrando por la boca", apuntan desde TAMPM. El afectado fue visto primero por el facultativo destinado en el penal, un doctor que decretó que fuese sacado de la penitenciaría para ser atendido en el hospital, en Urgencias.

Así se hizo. El herido, cuya identidad, edad y delito por el cual estaba en prisión no han trascendido, fue custodiado policialmente hasta el centro médico, donde otro profesional determinó que presentaba fractura de mandíbula y la pérdida de varias piezas dentales como consecuencia de la brutal agresión.

Desde TAMPM puntualizan que "hace unos años los internos cumplían de tres a seis días denominados ‘periodo’, en solitario, durante los cuales los funcionarios y técnicos (trabajador social, educador, psicólogo, médico) visitaban al interno y lo conocían determinando cuál sería el departamento más idóneo según su personalidad".

Ahora ya no hay tiempo para eso: "La diferencia es que ahora en menos de 24 horas ya está destinado a un módulo sin conocer más que su apariencia, como el interno que el verano pasado ingresó (muy joven y con apariencia física débil) y al día siguiente se le destinó a un módulo de respeto y por la noche degolló a su compañero con la tapa de una lata de conservas", rememoraron.

Pelea en el patio

La pelea con rotura de mandíbula no fue el único episodio violento de la semana: el lunes hubo una pelea (con pisotones en la cabeza incluidos) que empezó en el comedor en la cual los funcionarios se vieron obligados a mediar, afortunadamente sin sufrir lesiones.

Según TAMPMP, lo que pasó fue que un preso "reclamaba más comida de la que le correspondía, de malas maneras, insultando y amenazando al interno encargado del reparto del desayuno. Finalmente, salen al patio y se enzarzan en una pelea" a la que se fueron sumando más reos.

Al final, "tiran al suelo al interno del comedor y le pisan y patean la cabeza con gran violencia, acudiendo en su defensa un amigo que también resulta golpeado. Los funcionarios presentes se ven desbordados interponiéndose físicamente entre unos y otros para evitar males mayores, no resultando heridos afortunadamente", prosigue el sindicato, que precisa que "mientras los funcionarios aislaban a los intervinientes en dicha pelea, dos internos clamaban para que los internos impidieran a los funcionarios realizar su trabajo y ejecutar una venganza allí mismo".

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