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Investigación

El pistolero detenido por liarse a tiros contra un despacho de abogados en el centro de Lorca pide salir de prisión

"Pensé que iba a morir", declaró una letrada que estaba en la acera de la calle Pérez Casas cuando el sospechoso pasó en el vehículo y empezó a disparar

La presencia policial en la calle tras el suceso era continua.

La presencia policial en la calle tras el suceso era continua. / Daniel Navarro

Ana Lucas

Ana Lucas

El sujeto que en verano de 2025 fue detenido por liarse a tiros en el centro de Lorca, un español cuyas iniciales son M. F. M., pasó en su momento a disposición del Juzgado de Instrucción Nº 7 de Lorca, entonces funciones de Guardia, y de ahí fue enviado al penal de Sangonera, donde ingresan las personas en régimen de preventiva. Ahora ha pedido que lo dejen en libertad.

El sospechoso, que se entregó en dependencias policiales de la Ciudad del Sol, sostiene, en su recurso, lo que ya dijo: que él no fue el que disparó en repetidas ocasiones desde un vehículo de dos ruedas contra un grupo de personas que se hallaban en la acera de la calle Pérez Casas. Afortunadamente, no hubo que lamentar víctimas mortales.

Su defensa trata de argumentar que no está claro que M. F. M. fue quien iba a bordo de un ciclomotor marca Honda, "pues la persona que aparece en las imágenes de la cámara de seguridad de otro establecimiento que estaba en la acera contraria de esa calle llevaba un casco puesto, y sería objetivamente irreconocible para las presuntas víctimas de ese presunto atentado contra sus vidas".

Este español, prosigue la Audiencia, propuso abonar 6.000 euros de fianza a cambio de quedar libre

Así se lee textualmente en el recurso, denegado tanto por el Juzgado de Lorca como por la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Murcia. Este tribunal, para desestimar la petición de excarcelación, determina que una de las afectadas, una abogada, vio perfectamente al pistolero. Y así lo reconoció en las imágenes que le mostró luego la Policía.

"Pensé que iba a morir", declaró esta mujer. Ocurría sobre las doce y media de la tarde. El objetivo de los tiros sería un hombre que iba, en ese momento, con sus familiares y su abogada. Este varón estaría envuelto, al parecer, en un caso que enfrenta a dos clanes de la ciudad, el cual lleva esta letrada.

Aquel día, un motorista pasó por la calle, disparó cuatro veces y se dio a la fuga. Según los vecinos, el pistolero en la moto no estaba apuntando ni a la letrada ni a su cliente, quienes se refugiaron en el establecimiento. La profesional del Derecho sufrió un ataque de ansiedad tras el suceso.

Afirma que no se va a fugar

Uno de los argumentos que esgrimió M. F. M. para ver si lo sacaban de la cárcel era que no se iba a fugar. Y alegó que se tuviese en cuenta que se había entregado. A esto, el tribunal le recuerda que lo hizo cuando "la búsqueda policial ya estaba plenamente iniciada y llegó al punto de proceder a una entrada y registro en el que se indicaba como su domicilio".

Una bala alcanza uno de los comercios cercanos al despacho.

Una bala alcanza uno de los comercios cercanos al despacho. / Daniel Navarro

En este sentido, "esta persona indiciariamente conoció las amplias gestiones policiales en su búsqueda, y que por ello había sido identificada por los presuntos perjudicados de sus actos, pudiendo haber considerado que un modo plausible de poder evitar, ante hechos de tan extraordinaria gravedad, evitar medidas cautelares privativas de su libertad que pudieran adoptarse (y que se habrían identificado como muy probables, con todo lo ya razonado), era no forzar su detención en otro lugar, sino comparecer ante la Policía actuante". Por eso se plantó en Comisaría.

Este español, prosigue la Audiencia, propuso abonar 6.000 euros de fianza a cambio de quedar libre, pero el tribunal considera que el hecho de que tenga familia en Lorca (esto es, arraigo) o dinero para pagar la citada fianza no garantiza que no vaya a fugarse.

Además, salir de prisión le daría facilidades para cometer, hipotéticamente, "una nueva agresión, física o psíquica, contra los que han de ser testigos de sus actos en el eventual plenario", precisa el documento judicial, que prioriza la seguridad de las víctimas y mantiene a M. F. M. entre rejas.

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