Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Investigación

Investigado un agricultor por provocar el incendio de Sierra de Espuña: fue una quema de rastrojos descontrolada

El Seprona descubre que el sospechoso, investigado pero no detenido, estaba incinerando sarmientos, procedentes del arranque de vides de parrales

Un investigador trabaja sobre el terreno una vez se apagaron las llamas de Sierra Espuña.

Un investigador trabaja sobre el terreno una vez se apagaron las llamas de Sierra Espuña. / Guardia Civil

Ana Lucas

Ana Lucas

No era un pirómano, era un agricultor. La Guardia Civil ha confirmado que el incendio forestal en el Llano de las Cabras, a los pies de Sierra Espuña, fue producto de la mano del hombre: en concreto, de uno que estaba realizando una quema de rastrojos que se le fue de las manos, informa el Cuerpo en una nota.

Cabe recordar que aquel fuego, avivado por las enormes rachas de viento que se produjeron durante la jornada del Domingo de Ramos, devoró más de 430 hectáreas, y se dio por controlado al día siguiente, Lunes Santo, por la mañana.

Aquel pavoroso incendio, que movilizó a más de un centenar de efectivos, obligó a evacuar a decenas de niños que se encontraban de excursión en la zona. Cuando todo terminó, los profesionales del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) se pusieron a trabajar.

El viento transportó una pavesa

Tal y como explica la Benemérita, "los guardias civiles realizaron en el lugar de los hechos una exhaustiva inspección técnico-ocular, en la que hallaron indicios que permitieron determinar que el origen del fuego se produjo como consecuencia de la realización de una quema de restos vegetales –sarmientos– procedentes del arranque de vides de parrales, el 26 de marzo, cuatro días antes del incendio".

Lo que pasó fue que "el fuego de la quema de restos vegetales no quedó totalmente extinguido". En este sentido, "la acción del viento que había en la zona el día que se originó el incendio transportó una pavesa de la quema hasta un punto de la zona de monte situado a unos 12 metros, lo que originó que se propagara el incendio por el terreno forestal".

Tenía permiso para la quema

El Seprona apunta que "el agricultor contaba con autorización para realizar la quema de restos vegetales, pero que en la citada autorización no estaba incluida la parcela donde se efectuó el fuego". Además, el agricultor incumplió algunas de las condiciones de la normativa que regula la eliminación excepcional de restos vegetales generados en explotaciones agrícolas mediante quema controlada in situ (Decreto-Ley n.º 1/2023, de 5 de abril).

Que el incendio (localizado entre los términos municipales de Totana y Aledo) fue provocado por la acción humana era la hipótesis más plausible, en un día en el que el viento fue protagonista, pero no hubo ninguna tormenta eléctrica. Lo sucedido no fue fruto de la caída de un rayo, algo que sí ha pasado en anteriores ocasiones: lo que pasó fue una quema de sarmientos.

"Una vez obtenidos todos los indicios necesarios, los guardias civiles han localizado e investigado a la persona que realizó la quema agrícola, a la que se le han instruido diligencias como presunta autora de delito de incendio forestal por negligencia", destaca el Instituto Armado.

Para atajar este fuego se contó con el Ejército: profesionales de la Unidad Militar de Emergencia (UME) se movilizaron a la Región y revisaron, ya de noche, los 17 kilómetros del perímetro con dron, sin detectar frentes activos ni puntos calientes. Se produjeron dos reproducciones dentro de la zona quemada, rápidamente controladas por brigadas forestales.

Tracking Pixel Contents