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Tribunales

Un juzgado de Albacete investigará el caso del secuestro de una mujer en la autocaravana en Murcia

Se debe a que la víctima, de 37 años, está empadronada en Caudete, localidad que pertenece a Castilla-La Mancha

Un agente de la Policía Nacional, en una imagen de archivo.

Un agente de la Policía Nacional, en una imagen de archivo. / L. C. B.

Ana Lucas

Ana Lucas

Un juzgado de la vecina provincia de Albacete (en concreto, en la localidad de Almansa) asumirá la investigación del caso del secuestro de una mujer en la autocaravana en Murcia, que publicó en primicia este periódico, informan fuentes judiciales.

Esto será así porque el juzgado de Murcia al cual fue llevado el sospechoso de la detención ilegal (un murciano de 31 años que está libre con cargos) se inhibe en el órgano manchego porque la víctima, colombiana de 37 años, está empadronada en Caudete, localidad que pertenece ya a Albacete.

Se lo presentaron unos amigos de Yecla

La mujer, no obstante, hacía vida en la Región, en concreto en Yecla, y fueron unos amigos de este municipio quienes, según contaría luego a la Policía, le presentaron al hombre con el que llevaba unos dos meses de relación cuando acontecieron los hechos que se tratan ahora de esclarecer.

La víctima está a la vez investigada por un delito de estafa bancaria que nada tendría que ver con el rapto

En las semanas que fueron pareja, continuó la afectada, ella se desplazaba a Murcia, tierra natal del varón, para verlo, mientras que él también subía a la citada ciudad del Altiplano, para estar juntos. Lo de irse a la parcela de Nonduermas en la autocaravana lo planearon así: la idea era pasar ocho días juntos en el vehículo, aprovechando las celebraciones de Semana Santa y Fiestas de Primavera.

Cuando fue liberada por la Policía Nacional, el pasado viernes, la perjudicada aseguró que el varón le propinó una salvaje paliza por celos y que la retuvo en el vehículo, que habían aparcado en un huerto de limoneros de Nonduermas, con la intención de que no saliese al exterior mientras los hematomas que le había producido fuesen visibles.

Se da la circunstancia de que la víctima, por su parte, también tiene un asunto pendiente con la Justicia, puesto que está siendo investigada por un Juzgado de Sagunto, en la Comunidad Valenciana, como presunta autora de un delito de estafa bancaria. Este asunto, subrayan fuentes judiciales, no tiene que ver con el rapto.

Alertó la trabajadora de un banco

La voz de alarma la dieron desde el 112, aunque no de Murcia, sino de Madrid. Fue el organismo que recibió una llamada para alertar de que había una mujer retenida contra su voluntad en el interior de una autocaravana que estaba rodeada de cámaras de vigilancia, a fin de que no pudiese huir sin ser grabada.

Los Cuerpos de Seguridad fueron avisados porque la afectada solicitó ayuda a una empleada de una sucursal bancaria con la que pudo contactar durante apenas segundos a fin de anular una tarjeta. La trabajadora de la entidad notó el nerviosismo de su interlocutora y le preguntó si estaba bien. La víctima contestó que no y dijo dónde se hallaba en Murcia.

Al tener conocimiento del asunto, al lugar se movilizó rápidamente la Policía Nacional, en concreto especialistas del Grupo de Atención al Ciudadano (GAC) que, al llegar al huerto y ver el vehículo, primero se entrevistaron con vecinos, que dieron el nombre y el contacto del dueño de la parcela, el cual no respondió a las llamadas de teléfono.

"Policía, salgan fuera"

Como había indicios (por la llamada a Emergencias) de que la vida de una mujer podía estar en peligro, los agentes decidieron saltar la valla y entrar a la parcela. Se aproximaron a la autocaravana al grito de "Policía, salgan fuera", y fue entonces cuando la víctima apareció. Lesionada y con un ataque de nervios.

La afectada contó a los agentes que él le pegó una paliza por celos, cuando vio en su teléfono (en concreto, en su cuenta de TikTok) un mensaje de un ex suyo. Entonces, siempre según el relato de la mujer, el individuo entró en cólera y arremetió contra ella a patadas y puñetazos.

Dado que le habían quedado muchos hematomas, prosigue la perjudicada, el varón determinó que ella no saldría de la autocaravana hasta que no se le quitasen las marcas de los golpes en la piel, para lo cual él mismo compró una pomada.

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