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Sucesos

El cadáver descubierto en una finca de Librilla estaba enterrado entre limoneros: el caso se investiga como homicidio

Los restos mortales, que no presentaban una elevada descomposición, pertenecen a un varón al que se le hará la autopsia este viernes

Varios agentes de la Guardia Civil, durante un servicio.

Varios agentes de la Guardia Civil, durante un servicio. / L. O.

Ana Lucas

Ana Lucas

El cadáver descubierto en una finca del municipio de Librilla el pasado miércoles estaba enterrado en una zona en la que abundan los limoneros, indican fuentes cercanas al caso, que se encuentra bajo secreto del sumario.

Los restos mortales no presentaban una elevada descomposición, por lo que se presupone que la muerte no se produjo hace demasiado tiempo, apuntan las mismas fuentes.

La investigación fue asumida por la Unidad Orgánica de Policía Judicial (UOPJ) de la Guardia Civil de la Región, la cual el Cuerpo define como especializada en delitos, auxilio judicial y persecución del crimen organizado en España.

Los especialistas cuentan con evidencias de que se trata de un homicidio. Uno de ellos, el hecho de que el cuerpo estuviese oculto.

Indicios de que había un cadáver

Las pesquisas llevaban tiempo en marcha. Cuando reunieron los pertinentes indicios de que en el lugar podría haber sepultada una persona, los investigadores solicitaron la pertinente orden judicial de entrada y registro de la finca, una propiedad ubicada en las proximidades del polígono industrial de Cabecicos Blancos.

Los profesionales de la Policía Judicial, en colaboración con los responsables del puesto de Alhama de Murcia (el cual se ocupa de la zona de Librilla) se personaron en el lugar el pasado miércoles y, cuando lo hicieron, ya contaban con indicios que les hacían suponer que iban a encontrar el cuerpo sin vida.

El pueblo fue escenario en 2025 de un doble asesinato, el de dos amigos africanos, y de un crimen machista, el de Ainhoa

Según detallaron fuentes cercanas a la investigación, los agentes llevarían tiempo con las pesquisas en marcha y alguien habría revelado que esta persona en cuestión estaba muerta y enterrada en Librilla, pueblo que en 2025 fue escenario de un doble crimen (el de los amigos africanos desaparecidos y sepultados en una nave) y de un asesinato machista (el de Ainhoa, a manos de su novio, Manuel Enrique).

Tras el descubrimiento, y el pertinente aviso al forense y a la autoridad judicial de guardia, los restos mortales fueron trasladados a las dependencias que el Instituto de Medicina Legal tiene en Murcia, a la espalda del Reina Sofía. Será este viernes cuando el cuerpo empiece a ser sometido a la pertinente autopsia que corrobore la causa de la muerte.

Una primera inspección ocular reveló, por ejemplo, que el hombre no presentaba impactos de bala. El Instituto Armado aguardará a los resultados del examen forense para continuar con las indagaciones.

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