Saltar al contenido principalSaltar al pie de página
Premios Laik Región de Murcia

Violencia sexual

Salma no constaba como desaparecida cuando fue operada del ojo: su hermano denunció un año después

La mujer secuestrada por un individuo en una casa de la huerta de Murcia durante 700 días no estaba en el sistema como persona a la que se buscaba: por eso en el hospital no dieron la voz de alarma

Dos años retenida y maltratada en una casa de la huerta de Murcia

Israel Sánchez

Ana Lucas

Ana Lucas

Salma, la mujer que pasó casi dos años secuestrada en una casa de la huerta de Murcia, no constaba oficialmente como desaparecida cuando, en verano de 2024, recibió asistencia médica después de la paliza que le propinó su captor, como consecuencia de la cual perdió la visión de un ojo, apuntan fuentes judiciales y sanitarias.

En concreto, la víctima fue intervenida en el Reina Sofía, donde acudió acompañada por María, vecina y supuesta cómplice de Alberto S. M., una mujer que también fue detenida y se encuentra en libertad con cargos tras pasar a disposición judicial el viernes. La jueza dictó una orden de alejamiento respecto a la perjudicada.

Dijo que fue un accidente

María en ningún momento comunicó en el centro médico que la mujer herida a la que acompañaba se encontraba viviendo una situación de violencia en la casa. Salma tampoco habló: estaba coaccionada, explicaría luego, una vez liberada del cautiverio. En el hospital, dijo que se hizo la lesión del ojo por accidente: que se cayó en la calle.

Esto aconteció en el periodo estival de 2024. Sin embargo, el hermano de Salma, un hombre que reside en la provincia de Barcelona, no denunció la desaparición de su pariente hasta la primavera de 2025, con lo cual, al introducir los datos de la paciente en el hospital, no saltó alerta alguna que indicase que se trataba de una persona a la que se buscaba.

La afectada dijo en el Reina Sofía que se hizo la lesión del ojo por accidente: que se cayó en la calle

En su denuncia, el hermano informó a la Policía de que no sabía nada de la mujer desde tiempo atrás. Por eso en su ficha del Centro Nacional de Desaparecidos (ya desactivada) consta que se le pierde la pista en abril de 2024.

Solo tras tener conocimiento de la desaparición la Policía pudo poner en marcha el dispositivo para tratar de dar con esta persona. Si a partir de ese momento hubiese ido a un centro médico, sí se habría activado una alerta al respecto, destacan fuentes sanitarias, que defienden los protocolos a la hora de asistir a víctimas de violencia.

Violaciones y palizas constantes

«Tenía tres cicatrices en la barriga de tres cuchilladas que le había curado él mismo para no llevarla al médico, se las había curado a él. No tiene ni un centímetro del cuerpo sin un moratón, todo son moratones y golpes por todos lados», contó a La Opinión Juanel hombre al que acudió la mujer que pasó casi dos años secuestrada en una casa de la huerta de Murcia cuando pudo saltar el muro y liberarse.

Su amiga perdió la vista de un ojo porque el secuestrador «se lo reventó con una barra de hierro», mientras que, en otra ocasión, le estrelló una guitarra en la cabeza «y tiene un hundimiento así como en un lado, como un hueco», narró el hombre, impactado por el suplicio que la mujer explicó haber sufrido: palizas constantes, agresiones sexuales y amenazas de muerte a ella y a sus allegados por parte de un sujeto al que Juan define como «psicópata» y que desde el viernes duerme en la cárcel de Sangonera, donde lo mandó la jueza.

Alberto S. M., el sospechoso de secuestrar y violar a una mujer durante casi dos años en su casa de Murcia, es llevado desde comisaría hasta la Ciudad de la Justicia, para ser puesto a disposición judicial

Alberto S. M., el sospechoso de secuestrar y violar a una mujer durante casi dos años en su casa de Murcia, es llevado desde comisaría hasta la Ciudad de la Justicia, para ser puesto a disposición judicial / Israel Sánchez

Tracking Pixel Contents