Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Violencia sexual

Un masajista admite que violó a una clienta en Murcia y no entrará en prisión

El encausado, condenado a dos años de cárcel, reconoció al comienzo del juicio la agresión sexual e hizo entrega a su víctima de 10.000 euros en concepto de indemnización

Su defensa pidió que se le suspendiese la pena privativa de libertad, a lo que no se opusieron ni la fiscal ni la acusación particular

Una persona realiza un masaje a una mujer (FOTO DE ARCHIVO).

Una persona realiza un masaje a una mujer (FOTO DE ARCHIVO). / L. O.

Ana Lucas

Ana Lucas

La Audiencia Provincial de Murcia ha condenado a dos años de cárcel a un hombre, masajista de profesión, por un delito consumado de agresión sexual con introducción de miembros corporales que cometió contra una clienta que acudió a que le diese un masaje en su vivienda, donde él ejercía.

El procesado, que ahora tiene 35 años de edad, reconoció al comienzo del juicio lo que hizo e incluso entregó a su víctima 10.000 euros en concepto de indemnización: se trataba de una cantidad superior de la que se le reclamaba en el procedimiento.

El episodio se produjo en primavera de hace tres años, cuando la mujer acudió al domicilio del individuo (al que conocía por una amiga común y cuyos servicios ya había contratado en una ocasión anterior) para que le diese un masaje en la espalda.

Tal y como se lee en el relato de hechos probados de la sentencia, a la que ha tenido acceso este diario, el individuo «comenzó a realizar el masaje con normalidad, encontrándose la mujer tumbada boca abajo; si bien en un momento dado, durante el masaje, el acusado, obrando con ánimo de satisfacción sexual, le dijo ‘mira’, a la vez que señalaba con el dedo a su zona genital, encontrándose el pene erecto».

La mujer «hizo como si no hubiese visto nada y giró la cabeza, continuado el hombre con el masaje», detalla el documento judicial, que añade que al poco el varón siguió diciendo comentarios inapropiados.

La mujer le propinó un manotazo, se levantó de la camilla, se fue y denunció lo ocurrido

«Finalizando el masaje, y a la vez que efectuaba cada vez más tocamientos de índole sexual por piernas y espalda, tras decirle a la mujer ‘relájate’, le introdujo un dedo en la vagina. La mujer reaccionó dándole un manotazo y levantándose de la camilla, le recriminó su comportamiento y se marchó del lugar», manifiesta la resolución de la Audiencia.

La víctima denunció y antes de que se cumplan tres años de lo sucedido hay sentencia firme. El día de la vista, en el Palacio de Justicia de Murcia, las partes (Fiscalía, acusación particular y defensa del masajista) llegaron a un acuerdo y no hubo juicio como tal, sino que el proceso se saldó con una conformidad en virtud de la cual el encausado admitía lo que hizo y veía reducida su pena.

La fiscal modificó su escrito y calificó los hechos como constitutivos de un delito de agresión sexual con introducción de miembros corporales.

Además de los dos años de prisión, la sentencia incluye una orden de alejamiento de su víctima durante un lustro (tiempo que pasará en libertad vigilada) y la inhabilitación especial para el ejercicio de cualquier profesión o actividad (sea o no retribuida) que conlleve contacto regular y directo con personas menores de edad por tiempo de siete años.

Pena suspendida

La defensa del sujeto interesó que se le concediese el beneficio de la suspensión de la pena privativa de libertad, algo a lo que no se opuso ni el Ministerio Público ni el abogado de la víctima.

El masajista no entra en la cárcel con la condición de que no puede cometer delito alguno durante tres años y medio. Además, tendrá que asistir a un programa formativo de educación sexual y no podrá acercarse a menos de 200 metros de su víctima.

La sentencia se dictó de viva voz y se declaró firme.

Tracking Pixel Contents