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Tribunales

Condenada una mujer por apuñalar al maltratador que la estaba golpeando en su casa de Murcia

La Audiencia considera que actuó en legítima defensa y, aunque es autora de homicidio en grado de tentativa, se le suspende la pena privativa de libertad

Protesta  contra la violencia machista el 25N en Murcia

Protesta contra la violencia machista el 25N en Murcia / Israel Sánchez

Ana Lucas

Ana Lucas

Una mujer de 43 años de edad ha sido condenada por acuchillar al hombre que la estaba golpeando en su casa de Murcia. La encausada, originaria de Rumanía, llegó a marcharse de la Región tras los hechos, hasta que fue localizada y devuelta a España en virtud de una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE), la herramienta judicial de la Unión Europea para agilizar la entrega entre países de personas buscadas por la Justicia, como sustituta de lo que era la extradición.

Cuando fue arrestada, la sospechosa ingresó en prisión provisional, comunicada y sin fianza. En el penal permaneció hasta que se fijó el juicio, en la Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Murcia.

Discusión por dinero

Los hechos tuvieron lugar en verano de 2022, sobre las once de la noche, en el domicilio que compartían la procesada y el que era su pareja, un varón que tenía una condena firme por un delito de malos tratos en el ámbito familiar.

Ambos comenzaron a discutir por motivos económicos. Tal y como consta en el relato de hechos probados de la sentencia, él comenzó a reprocharle a ella «que hubiera gastado mucho dinero en el salón de juegos al que habían acudido esa tarde».

El cuchillo de la cena

«En el transcurso de dicha disputa, tras coger el hombre el monedero de su pareja y lanzárselo al pecho, lo cual fue recriminado por la mujer, guiado por ánimo de menoscabar su integridad física, le propinó un guantazo en la mejilla al tiempo que le decía ‘puta’ para acto seguido propinarle otro golpe con la mano en la cabeza, pero sin causarle lesión alguna», prosigue el citado documento judicial, que añade que «en ese momento, él se dirigió hacia la mirilla recriminándole que no gritara que podían oírla los vecinos; y, cuando se iba a dirigir hacia ella de nuevo, la acusada, ante el intenso temor de sufrir una nueva agresión por parte del hombre, y guiada con ánimo de causar la muerte de su pareja cogió un cuchillo de tipo sierra con empuñadura marrón que había utilizado para la cena y que se hallaba en la encimera de la cocina, y le asestó una puñalada en la zona abdominal».

El maltratador fue operado de urgencia y sobrevivió. Sin embargo, murió años después, en enero de 2025, por lo que no llegó al juicio. Al estar muerto, se extingue su responsabilidad penal. Ella sí que se sentó en el banquillo.

El día de la vista, la mujer reconoció lo que hizo. Fue condenada a dos años de cárcel como autora de un delito de homicidio en grado de tentativa, con la atenuante de legítima defensa. Ha de indemnizar a los herederos de su víctima con 9.500 euros.

A la procesada se le suspende la pena privativa de libertad durante cuatro años con la condición de que no delinca en este periodo y abone la responsabilidad civil. La sentencia es firme y contra la misma no cabe recurso.

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