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Investigación

Las incógnitas de la muerte de un joven que cayó de un tercer piso en Archena: un cadáver sin signos de lucha y que aún no reclama nadie

La Policía Judicial de la Guardia Civil mantiene abierta la investigación: aún no hay detenidos y algunos vecinos aseguran que "lo tiraron" porque robó a unas personas conflictivas

Cámaras frigoríficas del Instituto de Medicina Legal de Murcia.

Cámaras frigoríficas del Instituto de Medicina Legal de Murcia. / J. Caballero

Ana Lucas

Ana Lucas

La Policía Judicial de la Guardia Civil mantiene abierta la investigación para esclarecer la muerte de un joven de 27 años que se precipitó de un tercer piso el martes por la tarde en Archena. A casi 72 horas de los hechos, no hay detenidos, mientras que vecinos de la localidad tienen claro que al chico "lo tiraron" al vacío porque habría sustraído pertenencias a una personas conflictivas, aseguran residentes del pueblo.

Los hechos tuvieron lugar en la calle Maestro Miguel Hernández. Testigos alertaron a Emergencias: había un chico tendido en la calle, había caído de un bloque de pisos y precisaba de ayuda médica de urgencia. Al lugar se movilizaron agentes de la Policía Local y de la Benemérita, así como sanitarios en una ambulancia, aunque únicamente pudieron certificar el deceso.

El cuerpo permaneció en el lugar hasta que el juez autorizó su levantamiento. Los restos mortales de esta persona fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Murcia, para que fuese la la autopsia la que confirmase si sufrió una muerte violenta. Sin embargo, el informe forense no ha arrojado del todo luz: no ha desvelado signos de lucha o de defensa, informan fuentes cercanas al caso. Tampoco hay hallazgos relevantes que corroboren que se trata de un homicidio, destacan las mismas fuentes.

Bloque okupado

Una muerte puede ser homicida, voluntaria o accidental, y fuentes policiales destacan que, en casos como este, siempre se abre una investigación. Sobre la mesa, tres hipótesis: que el joven cayese al vacío de forma accidental (quizás huyendo de alguien), que se arrojase él mismo o que lo empujasen otras personas.

Vecinos explicaron que el lugar donde se produjo el suceso es un bloque okupado desde hace años, en el cual son habituales las peleas y los trapicheos de sustancias.

Por el momento, el cuerpo sin vida del chico, un migrante que sí está identificado, permanece en una cámara frigorífica del Instituto de Medicina Legal de Murcia, a la espera de que alguien reclame sus restos. Cabe recordar que solamente cuando la autoridad judicial da su permiso se puede hacer entrega de un cuerpo a sus allegados, si los hay, para que reciba sepultura o sea incinerado.

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