Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Tribunales

El TSJ rechaza el recurso de los condenados por el crimen de la gasolinera de Lorca que alegaron "miedo insuperable"

El tribunal resuelve que su argumento no se sostiene porque ya habían desarmado a la víctima

Los dos hermanos condenados por el crimen de la gasolinera de Lorca, en noviembre en el banquillo de la Audiencia Provincial de Murcia.

Los dos hermanos condenados por el crimen de la gasolinera de Lorca, en noviembre en el banquillo de la Audiencia Provincial de Murcia. / Juan Carlos Caval

Ana Lucas

Ana Lucas

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia ha desestimado el recurso de los dos hermanos condenados a una docena de años de cárcel por su participación en el asesinato de Silvestre, de 47 años, en una gasolinera de Lorca en mayo de 2023, en el que fue el primer crimen de ese año en la Región.

El pasado mes de noviembre, los dos hermanos volvían a sentarse en el banquillo, para tratar de revertir su sentencia. Entonces, sus defensas argumentaron que actuaron como actuaron por «miedo insuperable» y porque ambos iban drogados.

La Fiscalía, entonces, se opuso al recurso y pidió que la sentencia se quedase como estaba. Aunque los adultos no mataron a nadie directamente, porque no clavaron el cuchillo en el corazón, la Fiscalía tiene claro que, si no llegan a estar ahí, y a actuar como actuaron, no se habría materializado el crimen.

"No basta con ser drogadicto para pretender la aplicación de circunstancias atenuantes", apunta

Al rechazar la apelación, el TSJ apunta que, tal y como se ve en las cámaras, los adultos no estaban afectados por las sustancias consumidas. «No se puede solicitar la modificación de la responsabilidad criminal por el simple hábito de consumo de drogas, ni basta con ser drogadicto para pretender la aplicación de circunstancias atenuantes, porque ha de resolverse en función de la evidencia de la influencia de la droga en las facultades intelectivas y volitivas del sujeto», concreta el tribunal.

Además, «carece de cualquier posibilidad de encaje la invocación de infracción de precepto legal por una situación de miedo insuperable consecuente a la tenencia de un instrumento que la persona atacada ya no tenía en su poder en el curso de la segunda y mortal agresión de la que fue objeto», pues, antes de matarlo, a Silvestre le quitaron el bastón que llevaba.

El autor material del homicidio era, en el momento de los hechos, menor de edad, y como tal fue condenado.

Tracking Pixel Contents